martes, 10 de noviembre de 2020

Azerbaiyán y Armenia acuerdan poner fin a la guerra en Nagorno Karabaj

 Azerbaiyán y Armenia acordaron hoy bajo la mediación de Rusia poner fin a la guerra en Nagorno Karabaj tras más de 40 días de combates que se saldaron con centenares de muertos civiles y militares, paso que en Ereván ha sido recibido como una «traición» del primer ministro, Nikol Pashinián.

El presidente azerbaiyano, Ilham Alíev, y el jefe del Gobierno armenio firmaron junto al líder de Rusia, Vladímir Putin, una declaración en la que «declaran un completo alto el fuego y un cese de todas las hostilidades» en la zona de Nagorno Karabaj a partir de las 01.00 hora local (21.00 GMT del lunes), según informaron en paralelo desde sus respectivas capitales los tres mandatarios.

Nikol Pashinián, primer ministro de Armenia, escribió en su cuenta de Facebook: «el texto de la declaración es muy doloroso, personalmente para mí y para nuestro pueblo. Tomé esta decisión tras un profundo análisis de la situación militar y una valoración de personas que tienen un mayor dominio de la situación».

Según Pashinián, firmó la declaración conjunta entre los líderes de los tres países debido a su convicción de que esta es «la mejor solución en la situación creada», y adelantó que escribiría próximamente con más detalle al respecto.

«No es una victoria, pero no hay derrota hasta que te conozcas a ti mismo. Nunca nos conoceremos a nosotros mismos y esto debería ser el comienzo de nuestra unidad nacional, época de renacimiento», señaló, al llamar a los armenios a analizar los años de independencia «para planificar nuestro futuro y no repetir los errores del pasado».

«Me arrodillo ante todos nuestros mártires. Me inclino ante todos nuestros soldados, oficiales, generales, voluntarios que han defendido y defienden la patria con su vida. Ellos salvaron desinteresadamente a los armenios de Artsaj [nombre armenio de Nagorno Karabaj]», señaló, al defender que este pacto salva la existencia del enclave.

Regreso de refugiados e intercambio de prisioneros

Desde Moscú, el presidente ruso informó también sobre la firma del acuerdo entre los tres países y especificó que esta prevé el alto el fuego inmediato y que ambas partes se mantengan en las posiciones ocupadas en estos momentos.

«A lo largo de la línea de contacto en Nagorno Karabaj y a lo largo del corredor que enlaza Nagorno Karabaj con Armenia se emplazará un contingente de paz de Rusia», afirmó Putin en un comunicado publicado por la presidencia rusa.

*Con información de Agencias.

Tomado: Tercerainformacion

lunes, 9 de noviembre de 2020

Revolución de Octubre: La pasión que mueve la historia

 La Gran Revolución Socialista de Octubre fue sin dudas uno de los grandes acontecimientos de la historia de la Humanidad, el asalto al cielo de los pueblos oprimidos. Los jóvenes de hoy ni siquiera conocieron el estado multinacional que aquella experiencia –con sus luces y sombras–, engendró, y en el que miles de sus padres y abuelos estudiaron. La pasión que mueve la historia se adormece en los entresijos del tiempo, la palabra que un día vino acompañada de acciones, compartida por millones de gargantas enardecidas, se posa después, inerme, en los libros de historia. Los revolucionarios tenemos el deber de sacudir los libros cada cierto tiempo, para que las palabras encarnen nuevamente en hechos; despertar a los héroes dormidos, prisioneros de intereses opuestos a los suyos. Fue lo que hizo Fidel en el centenario del nacimiento de José Martí. Lo que hizo Chávez al retomar la obra inconclusa de Bolívar. Los imperialistas le temen a la historia; por eso la banalizan o la distorsionan, cuando no pueden ocultarla.

Pero no hay héroes o sucesos populares que sean patrimonio de un solo pueblo. Fidel y Chávez son tan necesarios para los rusos de hoy, como Lenin lo es para los latinoamericanos. Y si es necesario, también es nuestro. ¿Cómo despertar la curiosidad, el interés, en torno a las figuras del pasado? Es importante escuchar o leer a los que vivieron los acontecimientos. Fue el estadounidense John Reed el mejor cronista de la Revolución de Octubre –ocurrida en noviembre, según el viejo calendario ruso–, y su libro Los diez días que estremecieron al mundo, un documento apasionante, cuya lectura siempre recomiendo. Así describe al fundador del primer Estado socialista de la Humanidad:

Eran las ocho y cuarenta exactamente cuando una tempestad de aclamaciones anunció la entrada del Buró, con Lenin, el gran Lenin. Era hombre de baja estatura, fornido, la gran cabeza redonda y calva hundida en los hombros, ojos pequeños, nariz roma, boca grande y generosa, el mentón pesado. Estaba completamente afeitado, pero ya su barba, tan conocida antaño, y que ahora sería eterna, comenzaba a erizar sus facciones. Su chaqueta estaba raída, los pantalones  eran  demasiado  largos  para  él.  Aunque no se  prestaba  mucho,  físicamente,  para  ser  el  ídolo  de  las  multitudes,  fue  querido  y  venerado  como  pocos jefes en el curso de la historia. Un extraño jefe popular, que lo era solamente por la potencia del espíritu. Sin brillo, sin humor, intransigente y frío, sin ninguna particularidad pintoresca, pero con el poder de explicar ideas profundas en términos sencillos, de analizar concretamente las situaciones, y dueño de la mayor audacia intelectual.

Fueron días de gloria para la Humanidad. La escena descrita ocurre un día después de la victoria revolucionaria y es el preámbulo de la adopción de la proclama de paz (que sacara al pueblo ruso de la guerra interimperialista) y del decreto sobre la tierra (reforma agraria). En 1973, afirmaría Fidel: «Sin la prédica luminosa de José Martí, sin el ejemplo vigoroso y la obra inmortal de Céspedes, Agramonte, Gómez, Maceo y tantos hombres legendarios de las luchas pasadas; sin los extraordinarios descubrimientos científicos de Marx y Engels; sin la genial interpretación de Lenin y su portentosa hazaña histórica, no se habría concebido un 26 de Julio».

Tomado: Granma

La intensificación de los fenómenos meteorológicos extremos amenaza a las comunidades más vulnerables de África

 Johannesburgo, 9 de noviembre de 2020-. Los fenómenos meteorológicos extremos, como olas de calor, inundaciones y lluvias intensas, están aumentando en intensidad, frecuencia y gravedad en muchas partes de África, amenazando gravemente la salud humana, la seguridad alimentaria, la paz y la biodiversidad.

Así lo revela el informe publicado hoy por Greenpeace África y la Unidad Científica de Greenpeace, Weathering the Storm: Extreme Weather and Climate Change in Africa (‘Enfrentar la tormenta: clima extremo y cambio climático en África’), que asegura que el clima en África subsahariana se ha vuelto más extremo e impredecible en el siglo XXI, una tendencia que la comunidad científica prevé que se intensifique en las próximas décadas.

El informe explora la relación entre los fenómenos meteorológicos extremos y el cambio climático en África y recopila toda la información científica que demuestra cómo la crisis climática se puede estar descontrolando en el continente, incluidas las olas de calor extremas irregulares, inundaciones, sequías y ciclones a una escala hasta ahora desconocida. Los impactos relacionados con el clima a menudo afectan de manera desproporcionada a las comunidades más pobres porque están menos equipadas para hacer frente a los cambios y adaptarse a ellos.

“La ciencia muestra que hay muy poco de natural en los desastres que azotan nuestro continente. Una crisis provocada por el ser humano requiere una solución creada por el ser humano. África es la cuna de la humanidad y será la cuna de la acción climática para nuestro futuro. La salud, la seguridad, la paz y la justicia no se lograrán sólo mediante oraciones y sacos de arroz y maíz después de un desastre. Los líderes africanos deben declarar una emergencia climática para preservar nuestro futuro colectivo”, ha declarado Melita Steele, directora de programas de Greenpeace África.

Los hallazgos clave del informe incluyen:

  • Se prevé que las temperaturas medias futuras en África aumenten a un ritmo más rápido que el promedio mundial en todos los escenarios de calentamiento [1].
  • Se prevé que el aumento de la temperatura media anual para gran parte de África supere los 2 ℃ o se sitúe dentro del rango de 3 ℃ a 6 ℃ para finales del siglo XXI si continúan las altas emisiones, de dos a cuatro veces más que el objetivo establecido en el Acuerdo de París.
  • Es probable que el aumento de la temperatura provoque muertes, desplazamientos, conflictos relacionados con el clima, lluvias irregulares, escasez de agua potable, obstrucción de la producción agrícola y extinción acelerada de especies africanas endémicas.
  • Se espera que aumente la frecuencia, intensidad y duración de los eventos de calor extremo, siguiendo las tendencias ya observadas en el sur, este y norte de África.

Ndoni Mcunu, científica experta en clima, fundadora de Black Women in Science y coautora del informe, ha señalado: “Es necesario que haya una mejor incorporación de los conocimientos indígenas en las evidencias científicas sobre eventos climáticos extremos en África. Los países africanos deben asumir un mayor liderazgo en el desarrollo de nuevas bases de datos y modelos en lugar de depender de países fuera del continente. Esto asegurará una mejor comunicación, planificación y proyectos futuros de eventos. El acceso a la información debe proporcionarse a nivel comunitario”.

Por su parte, la directora de la Asociación de Mujeres y Pueblos Indígenas de Chad (AFPAT), Hindou Oumarou Ibrahim, ha declarado que “en los últimos 50 años, ya hemos experimentado un calentamiento de 1,5 ° C, muy por encima del promedio mundial. En el Sahel, el cambio climático ha destruido nuestras cosechas, nuestros hogares y separado a las familias a través de la migración forzada. Pero África no es solo el escenario donde se producirán los peores impactos climáticos; es un continente de millones de personas decididas a detener el cambio climático, a alejarse de los combustibles fósiles, que se pondrán de pie para proteger nuestros bosques y nuestra biodiversidad de la agricultura industrial”.

También la activista ugandesa por el clima Vanessa Nakate se ha manifestado en relación a este informe: “He visto que el cambio climático afecta de manera desproporcionada a las personas de mi comunidad, de mi país y del continente africano. Es desastroso para la agricultura, que es clave para nuestra supervivencia; nuestros medios de vida están en peligro y todo se pierde por las inundaciones, las sequías y las olas de calor. Líderes: ustedes tienen que despertar, escuchar la ciencia, afrontar la emergencia climática y acabar con la inseguridad alimentaria e hídrica, con la violencia y con la desigualdad de género que está provocando el cambio climático”.

Notas:

[1] Véase la página 14 del informe.

Tomado: tercerainformacion

viernes, 6 de noviembre de 2020

Resistencia iraquí “recurrirá a las armas” si EEUU no sale del país

 Las fuerzas de EE.UU. han ocupado, destruido y oprimido Irak, y los elementos de inteligencia estadounidenses en Irak, así como los [llamados] expertos económicos y políticos, que han hecho de Irak un país de sangre, dolor, pobreza, asesinatos y sedición, operan bajo el paraguas de esa fuerza militar hostil”, indica un comunicado de las brigadas Abu al-Fazl al-Abás, un grupo iraquí de Resistencia.

El texto, emitido el miércoles, denuncia la inacción del primer ministro iraquí, Mustafa al-Kazemi, a implementar la resolución aprobada por el Parlamento del país árabe para expulsar a las fuerzas de ocupación estadounidenses.

Dicha ley fue aprobada en respuesta a la violación de EE.UU. a la soberanía de Irak, en concreto, durante la ofensiva aérea del pasado enero, en Bagdad (capital iraquí), que acabó con la vida del teniente general Qasem Soleimani, comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, así como de Abu Mahdi al-Muhandis, subcomandante de las Unidades de Movilización Popular de Irak (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe) y de otros militares.

Al respecto, el movimiento iraquí de Resistencia pidió al Gobierno de Al-Kazemi que aprovechase la oportunidad para sacar a las tropas estadounidenses de Irak. “Hable con los estadounidenses y oblíguelos a que se vayan rápido”, insta la nota de brigadas Abu al-Fazl al-Abás, alertando, a su vez que, de lo contrario, las fuerzas populares iraquíes recurrirán a las armas.

El descontento ante la presencia ilegal de Estados Unidos, así como su involucración en distintos actos desestabilizadores, incluidos el apoyo a los terroristas y los ataques a las posiciones de las fuerzas populares iraquíes que luchan contra el terrorismo, han hecho que el pueblo y las autoridades de Irak exijan a Washington a abandonar el país árabe, de lo contrario, será tratado como “tropa de ocupación”.

La Resistencia iraquí ha anunciado recientemente un alto el fuego y un cese de los ataques contra las fuerzas estadounidenses estacionadas en Irak; no obstante, avisa que, si alguien traiciona a las Al-Hashd Al-Shabi, la oportunidad condicional otorgada a EE.UU. para retirar a sus tropas será cancelada y Washington enfrentará una expulsión forzosa.

Tomado: Tercerainformacion

Llamamiento a la comunidad internacional para prevenir las «víctimas ambientales» de los conflictos armados

 6 de noviembre. DIA INTERNACIONAL PARA LA PREVENCIÓN DE LA EXPLOTACIÓN DEL MEDIO AMBIENTE EN LA GUERRA Y LOS CONFLICTOS ARMADOS

6 de noviembre.- El acceso y la distribución de agua, la degradación de la tierra, las inundaciones y la contaminación, además de la competencia por los recursos del subsuelo, están exacerbando las tensiones y provocando conflictos armados en muchas zonas del mundo, sumiendo a las poblaciones afectadas en contextos de violencia en los que se pierden vidas, seguridad y medios de vida.

Con motivo del Día Internacional para la Prevención de la Explotación del Medio Ambiente en la Guerra y los Conflictos, que se celebra este 6 de Noviembre, Alianza por la Solidaridad-Action Aid, hace un llamamiento a la comunidad internacional para que cambie la forma en la que se involucra en la gestión de conflictos para que no se obvie la parte ambiental que hay detrás y se pongan en marcha acciones encaminadas a la prevención, la alerta temprana y la construcción de la paz, considerando el protagonismo de los recursos ambientales.

Datos de Naciones Unidas señalan que al menos el 40% de los conflictos internos registrados en los últimos 60 años han tenido relación con la explotación de los recursos naturales, tanto por su «gran valor», como la madera, los diamantes, el oro, los minerales o el petróleo, como por su escasez, como la tierra fértil y el agua. El riesgo de recaída de este tipo de conflicto por los recursos naturales se duplica con respeto a otros casos.

Alianza por la Solidaridad considera fundamental garantizar la preservación del medio ambiente para mantener la paz y consolidarla en muchos territorios, porque es imposible que perdure cuando los recursos naturales que sostienen los medios de subsistencia y los ecosistemas son destruidos o acaparados por grupos y/o empresas externas.

Es el caso de Colombia, donde la firma del Acuerdo de Paz de 2016 no ha puesto fin a la violencia. La ONG española, que lleva más de 20 años trabajando con víctimas del conflicto armado en el sur de este país, ha constatado cómo la disputa por estos recursos –minerales, pero también la propia tierra para cultivos ilegales – dificulta la construcción de la paz. Son proyectos financiados por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

También en Oriente Próximo, el conflicto en Palestina está vinculado a graves problemas ambientales que padece la población. De hecho, la ocupación israelí está afectando a las capacidades de gestión de los propios recursos y a la rehabilitación de sus infraestructuras tan básicas para millones de gazatíes como es la planta de depuración del agua, que ha estado años estropeada, afectando al consumo de agua potable y aumentando la polución de la costa. Esta contaminación costera, a su vez, ha provocado que la pesca se aleje de la zona, mientras que, por otro lado, se impone un límite al paso de los barcos. La ocupación, así mismo, restringe el acceso a áreas de cultivo en el entorno del muro de separación con Israel, lo que supone un límite al acceso a la tierra que dificulta las cosechas, como denuncia la ONG, que tiene en marcha proyectos de apoyo al trabajo y la salud de las mujeres en la Franja, también financiados por la AECID.

Este Día Internacional fue declarado por la Asamblea General de la ONU en 2001, para visibilizar los impactos ambientales de las guerras y recordar que unos ecosistemas saludables y unos recursos naturales gestionados de manera sostenible contribuyen a reducir el riesgo de los conflictos armados.

Desde Alianza por la Solidaridad defendemos que si queremos alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible y cumplir la Agenda 2030, los gobiernos deben  actuar con mayor urgencia y coherencia para reducir las amenazas que los conflictos armados representan para el medio ambiente y, en última instancia, para la salud y medios de vida, incluso en escenarios complejos, como el que está viviendo en estos momentos la Humanidad.

Tomado: tercerainformacion

jueves, 5 de noviembre de 2020

Las últimas preocupaciones de Alfonso Cano

 Presentación

Si en el imaginario de las FARC existe un territorio legendario, es el área general de Marquetalia, en el sur del Tolima. Allí fundaron Jacobo Prías Alape, Manuel Marulanda Vélez y tres decenas más de ex guerrilleros comunistas la colonia agrícola que diez años más tarde, en el gobierno de Guillermo León Valencia, sería bombardeada y ocupada por el Ejército Nacional de Colombia.

La región sur de Gaitania, inspección perteneciente al municipio de Planadas, remontada entre las abruptas montañas que conducen al nevado del Huila, es confluencia de cuatro departamentos colombianos: Tolima, Huila, Cauca y Valle. Terrenos difíciles, selváticos y de páramo serían el escenario histórico del nacimiento de las FARC hace ya medio siglo. Y también el territorio en el que el comandante Alfonso Cano pasó sus últimos diez años de vida guerrera.

Las mentes perversas de la inteligencia militar y la gran prensa reaccionaria colombiana podrán haber concebido todo tipo de infamias, para denigrar de la imagen del dirigente político y revolucionario que el gobierno de Juan Manuel Santos logró traidoramente asesinar el 4 de noviembre de 2011 en el Cauca. Pero jamás podrán explicarse que un joven profesional de familia acomodada y brillante futuro en la capital del país lo abandonara todo para asumir una vida plagada de peligros, sacudimientos y privaciones siempre crecientes, animado por el sueño de una Colombia sin crímenes ni persecuciones políticas, digna, en desarrollo y con justicia social.

Revolucionarios como Alfonso Cano siempre serán una bofetada en el rostro para los predicadores de las maravillas de la sociedad capitalista porque les prueban que hay cosas que jamás podrán comprar con su dinero: la honestidad, la decencia, la lealtad y el decoro; porque pertenecen a la categoría de los idealistas, los quijotes, los que están dispuestos a entregar la vida por la causa de sus pueblos; porque dejan de pensar en sí mismos, en su pequeño mundo, para empeñar sus mentes en bien de los demás, de los agraviados y víctimas, de la humanidad entera y el planeta.

En las duras condiciones de la Cordillera Central, la más alta y empinada del país, las temperaturas son muy bajas. Más aún en medio de la selva. Llueve con frecuencia, la bruma cubre constantemente los espacios, se forman barrizales con facilidad, las quebradas y los ríos suelen bajar torrentosos, son difíciles de cruzar. Las marchas y desplazamientos implican, sin excepción, exigentes esfuerzos cuesta arriba y dolorosos descensos a las hondonadas. Todo lo cual se agrava en las operaciones de guerra. Aviones soltando bombas, helicópteros disparando ráfagas, tropas desembarcando, innumerables patrullas del Ejército ansiosas de cobrar sangre humana.

Vivir así raya en el heroísmo. Tanto que ni las tropas de contraguerrillas, entrenadas y preparadas sicológicamente para las condiciones más difíciles, ni las fuerzas especiales concebidas para acceder a los sitios más impenetrables soportan más de tres meses una campaña continua. Se hace necesario relevarlas ante el riesgo que envuelve la pérdida de su moral de combate. Generales, coroneles y comandantes de batallones a lo sumo se aproximan en aeronaves, a seguir desde las alturas el desarrollo de las operaciones en tierra. No soportarían una semana abajo.

Los guerrilleros, sin embargo, mujeres y hombres, muchachos o adultos, hacen de ese medio implacable su ambiente natural. Allí viven en comunidad, en una hermandad incomprensible para sus perseguidores, desde los nuevos ingresos a filas hasta los más importantes mandos de la organización. Es el estilo de vida que imprimieron a las FARC hombres como Manuel Marulanda Vélez y Jacobo Arenas, y en el que el camarada Alfonso Cano supo moverse en todo momento con destacada abnegación y moral inquebrantable.

Animado, además, por un optimismo desbordado. Quien lo haya conocido y tratado puede dar fe de que siempre se sintió feliz, plenamente satisfecho del papel que le correspondía desempeñar en la vida. Su elevado concepto de lo que representaban en el país, el continente y el mundo las posiciones ideológicas y políticas, la persistencia, los saltos adelante, la resistencia y la combatividad de las FARC-EP, constituía su mejor aliciente para aportar lo máximo de sí a la organización en cuya dirección participaba desde hacía tres décadas.

En esas peñas frías y lluviosas de las faldas del nevado del Huila, en las orillas de un río llamado Guayabo, en un campamento situado en un hueco donde casi ni entraba el sol, en marzo de 2008 tuvo conocimiento de las más grandes tragedias sufridas en serie por las FARC en su historia. La muerte del camarada Raúl Reyes y el prácticamente aniquilamiento de su unidad en Sucumbíos, el horroroso crimen de Iván Ríos en Caldas, la sorprendente e inesperada muerte del camarada Manuel. Tres miembros menos del Secretariado Nacional de las FARC-EP, incluido su jefe máximo y fundador. Una repentina y dolorosa situación ajena a cualquier cálculo o previsión.

Su mensaje a los demás integrantes del Secretariado Nacional fue significativo:

Sólo la solidez en los principios y la templanza que nos inculcaron los camaradas Manuel y Jacobo a quienes llegamos mucho después que ellos a la lucha revolucionaria, nos permitirán superar la dura prueba que hoy enfrentamos con la desaparición física de nuestro comandante, guía y conductor cuando apenas secábamos nuestras lagrimas por los camaradas Raúl e Iván Ríos. Envío mi abrazo solidario a Sandra, a toda la guerrillerada fariana, a los revolucionarios y al pueblo colombiano…

Cinco días después de la muerte del camarada Manuel, Alfonso Cano, designado por unanimidad como su sucesor, vuelve a escribirles:

Les agradezco su confianza y su generosidad. Desde mi nueva responsabilidad continuaré esforzándome al máximo, para que la propuesta revolucionaria de las FARC-EP triunfe, siempre en el espíritu que nuestros forjadores, guías y maestros Manuel y Jacobo nos inculcaron, reiterando nuestro compromiso y juramento de luchar hasta la victoria o hasta la muerte por el socialismo.

¿Quién podrá hoy argüir que Alfonso no fue fiel a su compromiso hasta el final? Así era él, así pensaba él, así debemos ser todos los revolucionarios.

En las siguientes entregas daremos a conocer episodios de la vida y el pensamiento de Alfonso Cano en sus últimos años, como un homenaje a su condición de revolucionario puro, integral, holgadamente capaz y ejemplar. Tenemos la certeza de que fueron tales condiciones las que movieron al imperialismo y la oligarquía colombiana, a arrebatarle la vida como requisito previo a un encuentro exploratorio de posibilidades de paz con las FARC. Sin él, pensaban, sería fácil rendirnos en una mesa de conversaciones. Esa lógica absurda de nuestros adversarios ha hecho imposible la paz en nuestro país. Alfonso lo tenía muy claro, y nosotros, gracias a él, también.

Continuará…

Tomado: Agencia Prensa Rural

Se retira oficialmente EE.UU del Acuerdo de París sobre el clima

 El retiro de Estados Unidos del Acuerdo de París sobre el clima, anunciado hace más de tres años por el presidente estadounidense, Donald Trump, se hizo efectivo la madrugada de este miércoles (04.11.2020) mientras seguía el recuento de votos que decidirá si el mandatario sigue en el poder.

La retirada oficial llegó en un momento de incertidumbre sobre quién tendrá a partir de enero las llaves de la Casa Blanca; y el candidato demócrata, Joe Biden, ha prometido que si gana devolverá a Estados Unidos a ese pacto para combatir la crisis climática alcanzado en 2015.

Ni la Casa Blanca ni el Departamento de Estado anunciaron formalmente la retirada, pero estaba previsto que al llegar la medianoche del miércoles se cumpliera el plazo para romper con el acuerdo, que Trump puso en marcha el 1 de junio de 2017, menos de cinco meses después de llegar al poder.

El presidente prometió entonces que abandonaría ese acuerdo firmado por casi 200 países, al argumentar que ponía en "permanente desventaja" a la economía y los trabajadores estadounidenses.

Sin embargo, el punto 28 del Acuerdo de París indicaba que cualquier país que hubiera ratificado el acuerdo, como es el caso de EE.UU., solamente podía solicitar su salida tres años después de su entrada en vigor, esto es, el 4 de noviembre de 2019.

Una vez hecha formalmente esa petición, tenía que pasar otro año para que la salida del acuerdo fuera efectiva, por lo que quedó marcado en el calendario que Estados Unidos se desvincularía del pacto el 4 de noviembre de 2020.

Desde que llegó al poder, Trump ha retirado a EE.UU. de varios pactos y foros multilaterales, entre ellos el acuerdo nuclear con Irán, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

El pasado julio inició, además, el proceso para retirarse de la Organización Mundial de la Salud (OMS), pero esa medida no se hará efectiva hasta julio de 2021 y Biden ha prometido anularla si gana estas elecciones.

El candidato demócrata también ha asegurado que, si llega a la Casa Blanca, no solo volverá a integrar a EE.UU. en el Acuerdo de París -algo que en principio podría hacer sin contar con el Congreso- sino que presionará a otros países para que asuman compromisos más ambiciosos en la lucha contra el calentamiento global.

Tomado: Granma