viernes, 6 de enero de 2017

Misión ONU en Colombia suspende a tres observadores y a un supervisor

La misión de Naciones Unidas (ONU) en Colombia separó de sus funciones a tres observadores y a un supervisor por participar en un festejo el 31 de diciembre dentro de un punto de preagrupamiento de las FARC-EP.
En un breve comunicado difundido este jueves, la delegación de la ONU reiteró su determinación de verificar ’con total imparcialidad’ los compromisos de las partes (Gobierno y guerrilla) sobre el cese el fuego y de hostilidades, así como el procedimiento de dejación de armas o desarme de ese movimiento, en fase de desmovilización.
Tal decisión fue adoptada luego de la publicación de un vídeo en varios medios de prensa en el cual aparecen miembros de dicha comisión coordinada por el organismo multilateral bailando junto a guerrilleros de las FARC-EP en uno de los puntos donde permanecen concentrados, conducta reprobada por el Gobierno que pidió correctivos.
En medio de la polémica surgida a partir de entonces, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) restaron importancia a lo sucedido y llamaron a la reconciliación.
Dejemos los odios y cojámosle el paso a la paz y a la reconciliación, escribió entonces el máximo jefe de ese movimiento, Timoleón Jiménez, en su cuenta de Twitter.
Tanto las @FARC_EPueblo como @COL_EJERCITO le dimos la bienvenida al nuevo año sin el rigor de la guerra entre las partes, añadió el comandante insurgente en esa red social.
La misión de la ONU forma parte del mecanismo tripartito encargado de comprobar el cumplimiento del silencio de los fusiles, decretado desde finales de agosto, y el desarme de la agrupación rebelde, la mayor del país.
Tal aparato está compuesto, además, por voceros gubernamentales y de las FARC-EP.
Los futuros desmovilizados radican actualmente en los puntos de preagrupamiento a la espera de su desplazamiento hacia campamentos temporales en las llamadas zonas de transición.
Al conocer la determinación de la ONU el líder comunal de La Guajira Carlos Chinchía la calificó de exagerada.
Jamás pensamos que un baile espontáneo con el cual se expresaba la alegría de cerrar un año trascendental para el proceso de paz y la llegada de un 2017 cargado de nuevas esperanzas generara tanta inconformidad, manifestó Chinchía citado por Caracol Radio.
Tomado: Prensa Latina