miércoles, 13 de junio de 2012

El avance militar del Comando Sur en América Latina


Los ejercicios militares Fuerzas Comando 2012 que se están realizando en Colombia son coordinados por el Comando Sur de Estados Unidos. Paralelamente, el Pentágono inauguró recientemente en Chile una base militar cerca de Valparaíso, pero se vio frustrada la instalación de un asentamiento en el Chaco argentino. Washington intenta recuperar la hegemonía en la región.
Luego de la retirada de Irak y los preparativos para sacar las tropas de Afganistán, el Pentágono está migrando los recursos militares hacia el Comando Sur, que perdió terreno durante la era Bush y los primeros años del gobierno de Barack Obama.
Esta maniobra coincidió con la postura del presidente ecuatoriano de cerrar la base norteamericana de Manta, y con la instalación de gobiernos hostiles a los intereses de Estados Unidos, como el de Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua.
Por eso, Washington busca recuperar el terreno hegemónico perdido en América Latina y el Caribe, con nuevas instalaciones en Colombia, una base en Chile inaugurada semanas atrás, el intento fallido de erigir un asentamiento en la provincia argentina de Chaco y los ejercicios militares Fuerzas Comando 2012, que se están realizando en Colombia hasta el 14 de junio.
JUEGOS PANAMERICANOS MILITARES
Más que una verdadera misión militar, las Fuerzas Comando 2012 tienen como objetivo coordinar los ejércitos de América Latina con los de Estados Unidos en un espectáculo de competencia.
La relevancia de los ejercicios es nula, pero demuestran que de fondo se manifiesta la verdadera cooperación entre el Pentágono y las fuerzas militares de 21 países de la región.
No van a participar: Argentina, Bolivia, Nicaragua y Venezuela, pero sí lo harán Brasil, Chile, México, Paraguay y Uruguay entre otros.
Los países participantes envían una fuerza de elite, compuesta por siete miembros para ganar las distintas etapas de la competencia, que consisten en técnicas de combate contra el terrorismo mediante equipos de asalto y francotiradores.
Este evento nació en El Salvador en 2004 y se realizó año tras año con la coordinación del Comando Sur. La novena edición, que se está llevando a cabo en el Fuerte Militar de Tolemaida, a cien kilómetros de Bogotá, es la que más países ha convocado.
Las fuerzas colombianas son las favoritas para ganar el torneo porque además de ser las anfitrionas fueron las triunfadoras en cuatro de las ocho competiciones realizadas.
BASE EN CHACO
El gobernador de la provincia argentina de Chaco, Jorge Capitanich, envió el 22 de mayo al poder Legislativo un proyecto de ley para modificar la Ley de Defensa Civil, en el que se prohíbe la injerencia de cualquier Estado extranjero en caso de emergencias y catástrofes.
Diplomáticos militares norteamericanos y el gobernador habían suscripto previamente un acuerdo por medio del cual se autorizaba a fuerzas estadounidenses utilizar el aeropuerto de la capital provincial Resistencia ante catástrofes naturales o epidemias.
Sin embargo, las protestas locales y de legisladores nacionales forzaron al gobierno de Buenos Aires a cancelar el proyecto de Capitanich.
El costo era de tres millones de dólares, pero algunos analistas aseguran que se iban a introducir drones o aviones no tripulados similares a los que EE.UU. usa en Afganistán y Pakistán, elevando el costo a cien millones.
NUEVA BASE EN CHILE
El secretario de Defensa León Panetta estuvo semanas atrás en Santiago en donde pactó con el presidente Sebastián Piñera la instalación de una instalación militar en Fuerte Aguayo, en las cercanías de Valparaíso. De acuerdo con la página del Comando Sur, la base fue construida para albergar las actividades del Centro Conjunto para Operaciones de Paz (Cecopac) y la Iniciativa de Operaciones para la Paz Mundial del Departamento de Estado (GPOI) y fuerzas de la ONU.
Algunos medios chilenos informaron que los Carabineros podrían ser entrenados por soldados norteamericanos en medio de un contexto de agitación social por parte de estudiantes, médicos y de la comunidad mapuche, que protesta contra la extracción de recursos en su territorio: pesca del salmón, madera de los bosques y minería.
RECUPERAR LA HEGEMONÍA
La base en Chile ya está instalada y junto con las de Iquitos y Nanay y las siete nuevas bases en Colombia, Estados Unidos se asegura del control del Pacífico luego de la pérdida de Manta.
El acercamiento de la comunidad andina a China es motivo de preocupación para Estados Unidos, ya que considera que Pekín va a ser el máximo rival en este siglo.
Asimismo, la instalación frustrada en Chaco iba a situarse a pocos kilómetros de la base en Paraguay, Mariscal Estigarribia, que se encuentra en el borde del Acuífero Guaraní, la cuarta reserva de agua dulce del mundo y a pocos kilómetros de la Triple Frontera.
Centroamérica y el Caribe están monitoreados con radares y unidades militares instaladas en las bases de Vieques en Puerto Rico, Liberia en Costa Rica, Comalapa en El Salvador, Aruba y Curazao en las Antillas Holandesas, Guantánamo en Cuba y Soto Cano en Honduras.
Así como Irán en Medio Oriente, Venezuela y Brasil se encuentran rodeados de bases militares norteamericanas. Cabe destacar que aunque Brasil se haya opuesto a la instalación de bases en Colombia y a la restitución de la IV Flota, tanto el gobierno de Lula da Silva, como el de la actual presidenta Dilma Rousseff participan de varios ejercicios militares con Estados Unidos y además mantiene buenas relaciones.
Pero el acercamiento a China, los recursos amazónicos y el descubrimiento de enormes yacimientos petrolíferos son motivos de preocupación en Brasilia, por lo que la respuesta al avance militar norteamericano en la región es tibia.
Tomado: Agencia Prensa Rural