martes, 1 de mayo de 2012

Fuerza pública intenta vincular acciones bélicas con comunidades movilizadas contra la explotación petrolera en Arauca


Hoy se cumplen 21 días de la jornada de protesta contra la explotación petrolera en Arauca, que ha consistido en el bloqueo al campo Cari Care (Arauquita), la subestación de bombeo Banadías (Saravena), la construcción del oleoducto “Bicentenario” en San Salvador y Rincón Hondo (Tame) y el cese de actividades en el campo Caño Limón.
Desde que se inició esa protesta por parte de las comunidades campesinas e indígenas, a la cual se sumaron otros sectores sociales como los obreros de la industria petrolera sindicalizados en la USO, jóvenes, estudiantes, comunales, maestros, etc., sus voceros han denunciado amenazas por parte de la fuerza pública, en el sentido de desalojar a la fuerza y/o judicializar a los manifestantes.
Dos hechos se ha producido en los últimos días como consecuencia de lo anterior: el pasado miércoles 25 de abril el comandante Brigada móvil N° 31 del Ejército Nacional ubicado en el caserío de Pueblo Nuevo señaló a los participantes de la protesta concentrados en el campo Cari Care como responsables de un presunto artefacto explosivo que habría sido detonado la noche anterior en predios de esa sede militar. Ante tal acusación, se conformó una comisión de verificación, integrada por un delegado de las Organizaciones Sociales, la Defensora Regional del Pueblo, Un delegado de la Comisión de Paz de la Asamblea departamental y la secretaría de Derechos Humanos de la gobernación de Arauca, la cual hizo presencia el viernes 27 en el lugar de los hechos a fin de esclarecer los mismos.
En horas de la tarde de ese mismo viernes, la comisión de verificación presentó su informe en el marco de una reunión que se sostuvo entre el gobierno departamental, algunos diputados y los voceros de la protesta; según el referido informe, el coronel del Ejército que debía acompañar la comisión nunca hizo presencia en el lugar y, según las declaraciones de los miembros de la comunidad aledaña al batallón desmintieron las afirmaciones emanadas de la estructura militar al afirmar que la explosión no se produjo en el sitio aledaño a la concentración de los manifestantes, sino en dirección al casco urbano del municipio de Tame.
Por otra parte, en ese mismo punto de concentración, el viernes 27 se puso al descubierto la infiltración de la protesta por parte de hombres vestidos de civil que portaban armas de fuego. Luego de estar varias horas mezclados entre los manifestantes, y al ser señalados por los mismos como personas extrañas al movimiento social, los hombres armados confesaron ser miembros de la Policía Nacional (SIJIN), pero no quisieron informar la razón por la cual se encontraban en el lugar de la protesta. Al respecto fue requerido el comandante de la policía de Arauca, quien también participó en la ya referida reunión llevada a cabo ese día en horas de la tarde, ante lo cual negó que tuviera hombres asignados a órdenes de trabajo en ese sitio, pero que “tenía que averiguar qué estaba pasando”, cosa que, según Ángel María Salinas, vocero de las Organizaciones Sociales, hasta el momento no se ha aclarado.
Finalmente, en el punto de concentración de la Subestación Banadías (Saravena) se ha denunciado la presencia perimetral de personal adscrito al GAULA (tanto del Ejército, como de la Policía) y de policiales con funciones de antimotines, lo cual ha sido calificado por los manifestantes como actos de intimidación contra el legítimo derecho a la protesta social.
Tomado: Agencia Prensa Rural
Por: Trochando sin fronteras