miércoles, 15 de abril de 2020

Corte de Luxemburgo rechaza a EEUU y no confisca fondos de Irán

Una corte de apelación determinó el 1 de abril que la demanda de incautación de Estados Unidos era “inadmisible”, ya que el tipo de cuenta en la que se encuentran los fondos no es “embargable”, según la legislación nacional, comunicó el lunes el Tribunal de Casación de Luxemburgo.
La nota, del mismo modo, precisa que un juez de distrito de Luxemburgo bloqueó el 3 de abril la transferencia de fondos.
De hecho, en caso de que la compañía financiera Clearstream, —en cuya caja de compensaciones se encuentra el dinero— mueva los activos iraníes, será objeto de una multa diaria de un millón de euros (1,09 millones de dólares), se lee en el comunicado.
El Tribunal de Casación de Luxemburgo emitió el comunicado, un día después de que el presidente de Irán, Hasan Rohani, informara del descongelamiento de unos activos que posee Irán en este país europeo.
“Nuestro Banco Central, nuestro Ministerio de Asuntos Exteriores consiguieron recientemente una linda victoria en una batalla judicial”, dijo el presidente persa.
En 2012, una corte de Nueva York ordenó a Irán pagar 7000 millones de dólares en daños a las familias de las víctimas de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, bajo el argumento que el país había ayudado a Al-Qaeda permitiendo a los miembros del grupo viajar a través de su territorio.
Washington, del mismo modo, sigue esforzándose por confiscar varios otros millones de los activos iraníes, vinculando al país persa con los ataques a unos cuarteles en Beirut (capital libanesa), en octubre de 1983.
Teherán rechaza cualquier implicación en dichos atentados y en cualquier otro incidente terrorista contra ciudadanos estadounidenses, y tacha los citados infundios de Washington de “ridículos y carentes de sentido”.
En febrero de 2019, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) dictaminó que Irán puede proceder una acción legal para recuperar los miles de millones de dólares en activos, congelados ilegalmente en EE.UU.
Tomado: tercerainformacion

martes, 14 de abril de 2020

Trump es el peor presidente en la Historia de Estados Unidos, afirma historiador en The Washington Post

Un artículo publicado en The Washington Post por el historiador estadounidense Max Boot califica a Donald Trump como «el peor presidente en la Historia de Estados Unidos». Varios medios de prensa del mundo reproducen hoy este texto, en el cual se le compara con otros mandatarios de EE.UU. como Harry S. Truman, catalogado como «espantoso»; Dwight D. Eisenhower y George H.W. Bush, a quienes nombra el historiador «simplemente mediocres»; y con Thomas Jefferson y Woodrow Wilson, los que «ya no se ven tan bien como solían hacerlo».
«Con su catastrófica gestión ante el coronavirus, Trump ya es el peor presidente en la historia de Estados Unidos», explica Boot. «Su único gran competidor por ese dudoso honor sigue siendo Buchanan, cuya indecisión contribuyó a que termináramos en la Guerra de Secesión, el conflicto más letal en la historia de Estados Unidos». 
«La situación es tan crítica que es difícil aceptarla. The Atlantic destaca: “Durante la Gran Recesión de 2007 a 2009, la economía sufrió una pérdida neta de aproximadamente nueve millones de empleos. La recesión de la pandemia ha visto casi 10 millones de solicitudes de prestaciones por desempleo en apenas dos semanas”. The New York Times estima que el índice de desempleo está alrededor de 13%, el más alto desde el fin de la Gran Depresión, hace 80 años.
«Mucho peor que eso es la mortandad. Ya tenemos más casos confirmados de coronavirus que cualquier otro país. Trump declaró el 26 de febrero que la epidemia pronto estaría “casi en cero”. Ahora sostiene que si el número de muertos es de cien mil a 200 mil —una cantidad mayor que todas las muertes estadounidenses en todas nuestras guerras combinadas desde 1945— será una demostración de que ha hecho “un muy buen trabajo”.
«No. Será una señal de que él es un miserable fracaso, porque el coronavirus es la catástrofe más previsible en la historia de Estados Unidos. Las advertencias sobre los ataques de Pearl Harbor y el 11 de septiembre fueron evidentes solo en retrospectiva. Esta vez, no se requirió de ninguna inteligencia ultrasecreta para ver lo que se venía. La alarma fue activada en enero en los medios por expertos y por líderes demócratas como el ahora candidato presidencial, Joe Biden», dice el historiador.
La incapacidad de Trump en enfocarse en el problema, señala el Post, “sembró una importante confusión en el público y contradijo los mensajes urgentes de los expertos en salud pública”. También permitió que varios errores burocráticos no fueran atendidos como fallas graves, como realizar suficientes pruebas de diagnóstico o almacenar suficientes equipos de protección y respiradores.
«Países tan diversos como Taiwán, Singapur, Canadá, Corea del Sur, Georgia y Alemania lo han hecho muchísimo mejor, y sufrirán muchísimo menos. Corea del Sur y Estados Unidos descubrieron sus primeros casos el mismo día. Corea del Sur tenía el 8 de abril 200 fallecidos , cuatro muertes por cada millón de personas. La tasa de mortalidad en Estados Unidos (25 por cada millón de habitantes) es seis veces peor y está aumentando rápidamente.
«Este fracaso es tan monumental que hace que nuestros recientes presidentes fallidos —George W. Bush y Jimmy Carter— luzcan dignos del Monte Rushmore en comparación. El anuncio de Trump del 3 de abril sobre el despido del inspector general de los servicios de inteligencia que reveló su intento de extorsión a Ucrania, demuestra que él combina la ineptitud de un George W. Bush o un Carter con la corrupción de Richard Nixon.
«Trump, como lo hace característicamente, está trabajando más duro que nunca en culpar a otros —China, los medios, los gobernadores, el expresidente Barack Obama, los gestores del juicio político demócrata, todo el mundo menos su caddie de golf— de sus equivocaciones. Su mantra es: “No asumo ningún tipo de responsabilidad”. Queda por ver si los votantes se creerán sus excusas. Pero pase lo que pase en noviembre, Trump no podrá escapar del implacable juicio de la historia.
Tomado: Granma

Trump propuso dejar que el coronavirus “bañe” a EEUU

El diario local The Washington Post ha publicado este domingo un informe en el que se hace referencia a una reunión que celebró en marzo el grupo de trabajo para contener el nuevo coronavirus, denominado COVID-19, donde el presidente estadounidense, Donald Trump, formuló una pregunta polémica al Dr. Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE.UU.: “¿Por qué no dejamos que esto bañe el país?”.
De acuerdo con los comentarios que facilitaron dos fuentes anónimas al rotativo, Trump seguía preguntando por qué se había dejado de lado la teoría de “inmunidad colectiva” ante la amenaza del virus.
“Señor presidente, mucha gente podría morir”, así se informa que Fauci respondió a la interpelación del inquilino de la Casa Blanca.
Ese nuevo reporte podría intensificar el aluvión de denuncias contra Trump, que es acusado de ocuparse de salvar la economía de EE.UU., sin que le importe la vida de la gente.
En marzo pasado, Trump dijo que “el remedio no puede ser peor que la enfermedad” e instó a reactivar la economía nacional lo antes posible y relajar las medidas de confinamiento.
No obstante, después de que siguiera aumentando el número de víctimas mortales por la COVID-19, el mandatario norteamericano se vio obligado a cambiar de postura, lo que le llevó a decir, el 30 de marzo, que la economía es su “segunda prioridad” después de “salvar vidas”.
Las cifras, hasta el momento, indican que el nuevo coronavirus ha dejado 537 356 contagiados y 21 435 muertos en EE.UU.; de este modo, el país norteamericano encabeza la lista de las naciones más afectadas por la COVID-19.
Cada día más estadounidenses se suman a los descontentos con la mala gestión de la crisis del coronavirus de Trump, que solo trata de tranquilizar al público recurriendo a promesas vacías.
Entretanto, en una revelación reciente, la cadena de televisión local ABC News indicó que la Inteligencia de EE.UU. ya había advertido en noviembre de 2019 del peligro que entrañaba la COVID-19 para la Casa Blanca y el Departamento estadounidense de Defensa (el Pentágono), pero que ambas instituciones pasaron por alto tal aviso.
Tomado: Tercerainformacion

Bolivia. Amotinamiento en cárcel de Oruro para exigir mejor atención

Los reclusos de la cárcel de San Pedro, en el departamento de Oruro, en el sur de Bolivia, se amotinaron para exigir una mejor atención de salud ante las precarias condiciones de higiene, luego que se difundió que un reo había muerto a causa del coronavirus Covid-19.
Un grupo de los reclusos amotinados se concentró en la puerta principal del penal cargando sobre una superficie de madera a uno de sus compañeros que supuestamente se encontraría enfermo con síntomas del nuevo coronavirus, reportaron este domingo medios locales.
“Queremos ser beneficiados con la ley de indulto. También somos seres humanos, todos cometemos errores. Queremos salir para no estar en riesgo”, declaró un recluso a los medios locales, tras amotinarse este sábado en la prisión de San Pedro.
La falta de información apropiada provocó que los internos cayeran en psicosis, pues había corrido una versión al interior de la cárcel de que su compañero había muerto por Covid-19.
“Hay muchos compañeros que tienen síntomas del coronavirus. Los medicamentos que nos dan ya vencieron en 2018. Queremos ser beneficiados con el indulto”, gritaba otro recluso, mientras mostraba un tiro de tabletas ya vencidas.
Posteriormente el coronel Clemente Silva, director de Régimen Penitenciario, indicó en la tarde del sábado que “ha sido un intento de motín que ya ha sido controlado”.
En imágenes de la televisión local se observó a los reos en los techos del penal en la ciudad de Oruro, colgando carteles en los que pedían indulto total.
Tras el operativo policial resultaron heridos dos uniformados por los objetos que lanzaron los presos desde los techos.
Fuentes del sistema del régimen penitenciario anunciaron a principios de mes que prepara un proyecto de ley para descongestionar las cárceles en todo el país ante el temor de que el coronavirus ingrese a estos centros.
El Gobierno de facto aclaró que el fallecimiento del reo se produjo por problemas hepáticos y no por el coronavirus Covid-19.
Mediante un comunicado del Ministerio de Gobierno, informó que el privado de libertad Gastón. B. F., fue evacuado al “Hospital San Jun de Dios”, donde murió la noche del viernes a causa de pancreatitis crónica.
Tomado: Tercerainformacion

Más de 16 millones de estadounidenses perdieron su empleo en tres semanas

Más de 6,6 millones de trabajadores solicitaron la semana pasada el subsidio por desempleo en Estados Unidos, sumándose a los casi 10 millones que lo habían hecho en las dos semanas anteriores debido a la crisis por el coronavirus, informó este jueves (09.04.2020) el Departamento de Trabajo. La Reserva Federal (Fed) anunció un nuevo programa de préstamos de 2.300.000 millones de dólares para respaldar a las pequeñas y medianas empresas y a los Gobiernos estatales y locales ante la crisis económica.
La cifra de nuevos desemplados fue levemente menor que los 6,867 millones -un número sin precedentes- de la semana anterior, pero aún así superó las expectativas de los analistas, que habían calculado la pérdida de unos 5,25 millones de puestos de trabajo. El dato sobre las solicitudes por desempleo no refleja toda la realidad del mercado laboral, ya que los trabajadores independientes y las personas empleadas sin contratos no tienen la capacidad de acceder a estos beneficios.
La semana pasada el Gobierno que preside Donald Trump informó de un salto del índice de desempleo al 4,4% en marzo, respecto al 3,5% de febrero, por el severo impacto económico de la pandemia del coronavirus. La Oficina de Presupuestos del Congreso, un órgano no partidista, ha apuntado que la tasa de desempleo podría ubicarse en el 12% al final del segundo trimestre del año, y que la economía entrará en recesión.
Nuevas medidas de la Fed: 2.300.000 millones en créditos
Si bien la economía estadounidense avanza "a una velocidad alarmante" hacia una tasa de "desempleo muy alto", una vez que las empresas puedan reanudar su actividad, paralizada para evitar la propagación del virus, "hay muchas razones para creer que el repunte económico, cuando llegue, puede ser sólido", dijo el gobernador de la Reserva Federal, Jerome Powell, en un discurso por videoconferencia.
"El papel de la Fed es ofrecer tanto alivio y estabilidad como podamos durante este periodo de actividad económica constreñida, y nuestras acciones hoy ayudarán a asegurar que la eventual recuperación sea lo más vigorosa posible", había dicho antes en el comunicado en el que informaba de las nuevas líneas de crédito abiertas por la institución para apoyar al tejido productivo.
Los préstamos irán destinados a empresas con hasta 10.000 empleados y menos de 2.500 millones en ingresos en 2019, y permitirán el aplazamiento de los pagos de intereses y del capital en un año. Además, 500.000 millones de dólares irán destinados a respaldar las maltrechas finanzas de los gobierno locales y estatales.
La Reserva Federal de Estados Unidos había liderado ya la respuesta económica al desplegar todo su imponente arsenal para el estímulo monetario con el objetivo de contener el impacto de la pandemia del coronavirus con su primer paquete de medidas, aprobadas en su reunión del 15 de marzo y anunciadas el domingo, con un recorte de los tipos de interés y un programa de recompra de activos por valor de 700.000 millones, ahora ampliado.
Tomado: tercerainformacion

lunes, 13 de abril de 2020

Por primera vez en la historia, EE.UU. declara situación de desastre en todos sus estados

Estados Unidos tiene hoy más de 490 000 casos confirmados de la covid-19 y más de 18 000 fallecidos a causa de esta pandemia, que ha encontrado allí un nicho para enlutar a las familias de un país, cuyo presidente había dicho en febrero que la epidemia pronto estaría «casi en cero», según The Washington Post.
Tanto ninguneo sobre la vida de los seres humanos ha llevado a Estados Unidos a llenarse de récords ante esta dolencia, pues el pasado sábado, 11 de abril, un día antes de la fecha en que Trump quería abrir el país, ha tenido que declarar al estado Wyoming en situación de desastre, con lo cual, por primera vez en la historia de esa nación, sus 50 estados, de manera simultánea, se encuentran en esa categoría. La nefasta marca se alcanzó 22 días después de que Nueva York fuera el primero de los estados en recibirla.
Estados Unidos es el de más casos confirmados y el de más muertes por el letal patógeno, y el viernes último sumó otra cota negativa: la de ser el primer país del mundo en reportar más de 2 000 muertes por la pandemia en un solo día.
El epicentro del desastre es el estado de Nueva York, donde han fallecido más de 8 600 personas, con un número de infectados superior a los 180 000.
Si alguien duda de la afirmación de The Washington Post el viernes último de que Trump es el peor presidente de la historia de Estados Unidos, la covid-19 se lo acaba de demostrar.
Tomado: Granma

Alcalde de Nueva York informa que el 62% de los muertos en la ciudad son latinos y negros

El que los miembros de las comunidades minoritarias de la ciudad de Nueva York estaban siendo los más golpeados por la crisis del coronavirus era un ‘secreto a voces’. Pero luego que el alcalde Bill de Blasio presentara este miércoles las estadísticas oficiales que confirman que los hispanos y negros representan el 62% del total de muertos por el virus, no se hicieron esperar las reacciones que critican a las autoridades de la Ciudad por no haber hecho lo suficiente desde el principio para evitar esta disparidad.
El defensor del pueblo Jumaane Williams, quien el martes le había exigido al Alcalde presentar las estadísticas, reaccionó a esos números indicando que los datos “que vemos confirman y refuerzan lo que hemos visto durante años y décadas de desigualdad generalizada. Estas injusticias arraigadas siempre han estado ahí, a menudo ignoradas por muchos en el poder, pero estos números muestran la cruda verdad: la desigualdad ahora se puede contar con cuerpos”.
Williams resaltó que, tanto en la ciudad como del estado, “los datos publicados muestran indudablemente que los neoyorquinos fallecidos por COVID-19 son desproporcionadamente negros o latinos, con más del 60%. Pero incluso estas estadísticas son incompletas, ya que los datos de la ciudad reflejan que en un 37% de las muertes, todavía se desconoce la raza”.
La fiscal general del estado Letitia James indicó que los datos publicados del COVID-19 revelan que el virus ha tenido un impacto desproporcionado en las comunidades de color. “Decir que es inquietante sería quedarse corto. Crisis de salud pública como esta revelan y exacerban las profundidades de la desigualdad en nuestra sociedad”.
James exigió a las autoridades tanto municipales como estatales, que hagan más para proteger a los trabajadores esenciales. “Se les debe proporcionar equipos de protección a los empleados del transporte público, de supermercados, los que hacen entregas de comidas y trabajan en almacenes, así como los asistentes de salud en el hogar, los que trabajan con ancianos y otros. Es imperativo que también pensemos a largo plazo sobre cómo hacerle frente a la desigualdad y garantizar que el acceso universal a la atención médica sea un derecho, no un privilegio. Este es un llamado a la acción“.
Y entre los funcionarios hispanos que también alzaron su voz se encuentran los concejales Francisco Moya y Fernando Cabrera.
Moya, quien representa a una de las áreas con más inmigrantes de la ciudad en el condado de Queens, expresó en un comunicado que las estadísticas “respaldan trágicamente lo que algunos de nosotros hemos estado hablando durante semanas: esta enfermedad está diezmando a las comunidades negras y latinas. Como alguien que vive en Corona, Queens, y representa al Hospital Elmhurst, he estado claro durante semanas que fuimos la zona cero para el brote en el país. Y está claro que el maremoto que nos golpeó continuará arrasando barrios que se parecen a los nuestros”.
Moya indicó que quienes están muriendo “son personas que históricamente han tenido menos acceso a la atención médica, menos recursos económicos, tienen más probabilidades de vivir en barrios densos con hogares multigeneracionales y familiares con más residentes, lo que aumenta la tasa de propagación del virus“.
A su vez, Cabrera, quien representa a El Bronx, dijo que los números cuentan una historia vergonzosa. “Lo que en las comunidades de color de bajos ingresos hemos sospechado todo el tiempo finalmente se revela”, destacó el concejal, agregando que hasta el martes, “15,348 residentes de El Bronx han dado positivo, pero las pruebas han sido inadecuadas en nuestras comunidades desde el comienzo de la pandemia. Estos altos números aún no cuentan toda la historia ya que hay demasiadas personas que no han podido hacerse una prueba”.
Cabrera finalizó indicando que las personas de color de bajos ingresos tienen muchas más probabilidades de tener condiciones de salud crónicas ya existentes que hacen que la mortalidad por COVID-19 sea más probable y sobre todo porque muchos de ellos trabajan en el servicio de atención médica y otras ocupaciones que los exponen al público y a entornos poco saludables.
Tomado: tercerainformacion