viernes, 10 de julio de 2026

La Cepal analizará los impactos en la región del conflicto en Medio Oriente

 El documento analiza los efectos globales y las implicaciones específicas en Latinoamérica de las hostilidades iniciadas el 28 de febrero cuando Estados Unidos e Israel atacaron a Irán y este último país respondió con el lanzamiento de misiles hacia territorio israelí.

A partir de ahí, los precios del petróleo se dispararon desde 70 a casi 120 dólares el barril, lo cual causó un impacto en la economía mundial.

En Chile, por ejemplo, el Gobierno aplicó un alza sin precedentes en las bencinas (gasolinas) y el diésel, aunque después del acuerdo de alto el fuego firmado por Washington y Teherán las tarifas comenzaron a bajar un poco.

Ahora, la reanudación de las hostilidades y los indicios de nuevos problemas para la navegación en el estrecho de Ormuz, reavivan los temores sobre interrupciones del suministro en Medio Oriente y con ello de la subida de los precios.

Tomado: Tercerainformacion

Amnistía Internacional pide investigar ataques israelíes en Líbano como crímenes de guerra

 Amnistía Internacional (AI) solicitó este jueves 9 de julio, investigar como crímenes de guerra tres ataques aéreos israelíes perpetrados en marzo en el sur de Líbano, donde murieron 24 civiles, incluidos 12 niños, según un informe de la organización.

De acuerdo con el documento, los bombardeos afectaron viviendas en las ciudades de Tiro, Nabatieh y la localidad de Arki, cerca de Saida, entre el 6 y el 13 de marzo. La ONG señaló que las ofensivas aniquilaron familias enteras en zonas residenciales.

En este contexto, la subdirectora regional para Oriente Medio y Norte de África de AI, Christine Beckerle, afirmó que en una semana las fuerzas de ocupación israelí “aniquiló a familias enteras en el Líbano, incluidos menores de edad”, lo que evidencia, según indicó, un “flagrante desprecio por la vida civil”.

La investigación incluyó entrevistas con 15 sobrevivientes, familiares de víctimas, personal médico y periodistas presentes en las zonas atacadas. A partir de estos testimonios, la organización concluyó que existen “motivos razonables” para determinar que las fuerzas israelíes violaron el derecho internacional humanitario.

El informe detalla que las acciones militares no distinguieron entre civiles y objetivos militares, además de señalar ataques directos contra la población civil y la falta de medidas para minimizar daños, lo que constituye posibles violaciones graves del derecho internacional.

Beckerle instó a la comunidad internacional a imponer un embargo de armas inmediato y exhaustivo a Israel, así como a aplicar mecanismos de jurisdicción universal para investigar y procesar a los responsables de estas acciones.

Según cifras oficiales libanesas, desde marzo la ofensiva israelí ha causado la muerte de más de 4.300 personas en Líbano, en el marco de una escalada que ha impactado decenas de pueblos del sur del país.

Estos hechos ocurren mientras continúan los ataques israelíes, pese a acuerdos vigentes, incluido un alto al fuego y compromisos internacionales que contemplaban el cese de hostilidades en la región.

Tomado: Terecerainformacion

jueves, 9 de julio de 2026

Israel asesina a dos personas en un nuevo a ataque con drones en el sur de Líbano

 La Agencia Nacional de Noticias del Líbano (NNA) informó que dos jóvenes fueron atacados por un dron israelí mientras caminaban cerca del Hospital Ghandour, en Nabatieh al-Fawqa.

En el distrito de Bint Jbeil, en la misma gobernación, el ejército israelí provocó una fuerte explosión en la localidad de Taybeh, según la misma fuente.

La nueva escalada se produce pese a la firma de un acuerdo marco entre Líbano e Israel, mediado por Estados Unidos, el 26 de junio de 2026, y un día después de que el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Saar, anunciara una nueva ronda de conversaciones libanés-israelíes la próxima semana en Roma.

El Ministerio de Salud libanés informó que el número de víctimas mortales por la agresión israelí contra el país ascendió a 4.321, mientras que los heridos suman 12.203 desde el 2 de marzo de 2026.

Israel sigue ocupando zonas del sur del Líbano, algunas desde hace décadas y otras desde la guerra que estalló entre 2023 y 2024. Durante la última agresión, las fuerzas ocupantes penetraron más de 10 kilómetros en territorio libanés.

Tomado: Tercerainformacion

El mundo vuelve a respaldar a Cuba pese a feroz campaña de EEUU

 El canciller cubano, Bruno Rodríguez, desmontó durante su intervención la narrativa estadounidense que niega la asfixia económica provocada por el bloqueo y demostró con cifras y testimonios el carácter criminal de una política que calificó como «crimen de lesa humanidad en plena ejecución».

Rodríguez denunció que Washington lleva adelante «una guerra multidimensional, no convencional, que dura ya casi siete décadas», y calificó el cerco energético como «equivalente a un bloqueo naval, que es un acto de guerra».

Los daños del bloqueo entre marzo de 2025 y febrero de 2026 ascendieron a más de ocho mil millones de dólares, según informó el canciller.

El ministro cubano alertó sobre el costo humanitario: la tasa de mortalidad infantil aumentó de 4,0 a 9,9 por mil nacidos vivos, lo que significa la muerte evitable de mil 780 recién nacidos. «El bloqueo asfixia y mata de manera silenciosa», sentenció.

El respaldo de grupos regionales como el Grupo de los 77 más China, el Movimiento de Países No Alineados, la Asean, el Grupo Africano y la Caricom, así como de decenas de países, confirmó la condena internacional al bloqueo y el rechazo a las amenazas de agresión militar de Washington.

China señaló que ningún país puede actuar como policía internacional. Rusia advirtió que «el deseo estadounidense de hundir a la Isla va más allá de un comportamiento civilizado». México denunció que el impacto del bloqueo «deja de medirse en simples cifras y comienza a medirse en vidas».

Rodríguez desmontó las acusaciones del delegado estadounidense y recordó que Cuba no es una amenaza.

«Cuba no es una amenaza. El bloqueo, sí. La nación amenazada es Cuba. Pero somos una nación comprometida y defensora de la paz, del derecho internacional, el multilateralismo, la verdad y la justicia», sostuvo.

Solo Argentina, Costa Rica, Israel, Marruecos, República Checa, Macedonia del Norte, Paraguay, Ucrania y Estados Unidos votaron contra la apertura del debate.

La mayoría de los Estados miembros prefirió sobreponerse a las fuertes presiones ejercidas en los días previos por el Departamento de Estado y dar voz a las denuncias cubanas.

Tomado: Tercerainformacion 

Etiopía pide acciones concretas a favor de formación médica en África

 Al clausurar a Conferencia Promover la Educación Médica en África (MedEDAfrica 2026) celebrada en esta capital del 6 al 8 de julio, la ministra de Estado de Salud etíope, Sahrela Abdullahi, consideró que África debe acelerar las reformas en la educación médica.

Abdullahi enfatizó particularmente la necesidad de adoptar la innovación, las tecnologías digitales, la inteligencia artificial y las soluciones lideradas por el continente para construir sistemas de atención sanitaria más fuertes y resistentes.

Instó a los participantes a garantizar que las ideas y los compromisos adquiridos durante la conferencia se traduzcan en reformas prácticas dentro de sus instituciones, ministerios y asociaciones profesionales.

Señaló que la conferencia fomentó una comprensión compartida de los desafíos más apremiantes de la fuerza laboral de salud de África, incluida la escasez crítica de profesionales, distribución desigual entre países y regiones y brechas persistentes entre la educación y las demandas cambiantes de los sistemas médicos.

La ministra de Estado etíope explicó que abordar estos desafíos requiere una mayor implicación africana, colaboración regional, inversión en innovación y, entre otros.

Lo más importante es la integración de las tecnologías digitales y la inteligencia artificial en la formación médica para preparar a la próxima generación de profesionales de la salud, aseveró.

Al destacar la experiencia de Etiopía, mencionó la ampliación significativa de la capacitación médica especializada al tiempo que brinda oportunidades educativas para estudiantes de países africanos vecinos.

También se comprometió a reforzar el compromiso de su país de fortalecer la capacidad de salud del continente a través de la cooperación regional.

Por su parte, el presidente del Consorcio de Escuelas de Medicina en África (Comsa), Lionel Green-Thompson, afirmó que la conferencia reforzó la colaboración entre las escuelas de medicina de África al crear una plataforma para intercambiar experiencias y desarrollar enfoques innovadores para formar profesionales calificados, adaptables y competentes.

Green-Thompson declaró que las discusiones se centraron en aprovechar la tecnología, fortalecer la ética en la práctica médica, promover la educación basada en competencias y ampliar las asociaciones entre las instituciones médicas africanas.

Bajo el lema «Preparar a la fuerza laboral de salud africana para un futuro incierto: aprovechar asociaciones, tecnología, innovación y liderazgo», MedEDAfrica 2026 reunió a ministros de salud, educadores, investigadores, responsables políticos y estudiantes para trazar un camino común hacia el avance de la educación médica en África.

Tomado: Tercerainformacion

RDC demanda justicia para sobrevivientes de la violencia sexual

 La RDC asumió la presidencia rotatoria del organismo y la primera ministra congoleña, Judith Suminwa Tuluka, presidió la sesión efectuada la víspera, bajo el lema “Honrando la promesa del derecho internacional a las sobrevivientes de la violencia sexual relacionada con los conflictos”, destacó hoy la prensa local.

No puede haber una paz duradera cuando las sobrevivientes permanecen sin justicia, declaró la jefa de Gobierno, quien también se refirió a las comunidades sin reparaciones y la impunidad de la que gozan los perpetradores y sus cómplices.

En el debate, que reunió a los Estados miembros para analizar la implementación de la agenda de Mujeres, Paz y Seguridad, Suminwa Tuluka remarcó que los países no deben limitarse a documentar el horror una vez ocurrido, sino que deben actuar para que la justicia llegue a las víctimas.

Radio Okapi destacó que la representante especial del secretario general de la ONU sobre la Violencia Sexual en los Conflictos, Pramila Patten, expresó gratitud a la RDC por plantear esta apremiante cuestión ante el Consejo de Seguridad.

“Aplaudo la valentía política de la República Democrática del Congo, el primer país directamente afectado por este flagelo, en convocar este debate. Este es un precedente positivo, un ejemplo positivo para quienes hacen la vista gorda ante la violencia sexual”, dijo Patten, según citó Radio Okapi.

Informes de la ONU plantean que la violencia sexual sigue utilizándose como arma de guerra y el número de casos aumenta constantemente, fundamentalmente en la RDC, República Centroafricana, Colombia, Haití y Sudán.

Tomado: Tercerainformacion

miércoles, 8 de julio de 2026

Trump, el hombre que quiere rebobinar el mundo

 Irán debutó en el Mundial con un empate 2-2 ante Nueva Zelanda en Los Ángeles, pero el partido se jugó también fuera del césped.

En una de las gradas, la afición iraní levantó varias pancartas hasta formar una palabra y una cifra: Mina168, en memoria de las víctimas de la escuela primaria Shajareh Tayyebeh, en Minab, al sur de Irán, más de ochenta días después del ataque estadounidense-israelí con misiles que la destruyó y dejó más de un centenar de muertos, en su mayoría niñas.

Así, Irán denunciaba el crimen en la casa del perpetrador, en plena competición mundial y ante las cámaras del planeta entero.

De manera paralela, se iban conociendo nuevos detalles del memorándum de entendimiento entre Irán y Estados Unidos, intermediado por Pakistán y con firma formal prevista para el viernes 19 de junio en Suiza. Todavía no existe un texto público y definitivo, sino declaraciones, filtraciones y una negociación que apenas empieza.

Aun así, el debate vuelve a girar sobre dos grandes cuestiones: por un lado, las exigencias estadounidenses sobre el programa nuclear iraní y el estrecho de Ormuz; por otro, las exigencias iraníes de poner fin a las agresiones contra su territorio y otros países de la región, incluido Líbano.

El primer escollo es la cuestión nuclear iraní, pero conviene recorrer la historia reciente para comprender cómo hemos llegado hasta aquí. El Plan de Acción Integral Conjunto, firmado en 2015 y conocido como JCPOA, estableció límites al programa nuclear iraní, inspecciones internacionales y alivio de sanciones.

Irán aceptó restricciones verificables y supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Estados Unidos, sin embargo, se retiró unilateralmente en 2018, durante el primer mandato de Donald Trump, haciendo trizas el acuerdo.

La República islámica, en ese sentido, no puede ser tratada ahora como si hubiera sido quien rompió aquel marco. Teherán aceptó límites, inspecciones y compromisos verificables, mientras el alivio de sanciones quedó siempre sometido a la voluntad política de Washington.

La experiencia demostró hasta qué punto aquel acuerdo era frágil y asimétrico. Después de lo ocurrido, no se le puede pedir simplemente que regrese a 2015. Irán no tiene por qué volver a una confianza unilateral que ya ha sido utilizada contra su seguridad nacional.

Ahí aparece la cuestión de fondo: qué se le está exigiendo realmente a Irán y con qué autoridad. Irán forma parte del Tratado de No Proliferación Nuclear; Israel permanece fuera de él. Estados Unidos, que se atribuye el derecho a decidir qué capacidades estratégicas pueden desarrollar otros Estados, es además el único país que ha utilizado bombas atómicas en una guerra. La preocupación por la proliferación nuclear se revela así profundamente selectiva.

Por eso el programa nuclear iraní no puede reducirse al fantasma de una bomba que Teherán niega buscar por razones religiosas, políticas y diplomáticas. La cuestión central es la soberanía.

En un país sometido a sanciones, sabotajes, bloqueos y agresiones militares, el desarrollo nuclear civil forma parte de su supervivencia económica y de su autonomía tecnológica; llegados a este punto, también de su capacidad defensiva. Lo que se le exige a Irán no es solo transparencia, sino la aceptación de una tutela excepcional que no se aplica ni a Israel ni a las demás potencias nucleares.

Con Ormuz ocurre algo similar. Irán no ha inventado su peso sobre el estrecho: lo ejerce desde una realidad geográfica que le otorga una herramienta estratégica evidente. Otros Estados condicionan pasos marítimos decisivos sin que ello se interprete automáticamente como una amenaza al orden mundial.

¿Por qué Irán debería renunciar a esa capacidad en plena agresión? La paradoja es que Ormuz ni siquiera estaba en el centro del debate antes de la escalada estadounidense. Fue la agresión la que forzó su cierre y convirtió el estrecho en una palanca clave para Irán como expresión legítima de soberanía en un punto decisivo del comercio mundial.

El segundo escollo, y no menor, para la paz regional es Israel, que ya ha anunciado que no va a asumir estos acuerdos. Durante décadas, Tel Aviv ha funcionado como un portaaviones occidental en Asia Occidental: una pieza de proyección militar, tecnológica y política de Estados Unidos y Europa sobre una región decisiva.

En el primer mandato de Trump, los Acuerdos de Abraham expresaron esa estrategia mediante la normalización de Israel con gobiernos árabes, el aislamiento de Palestina y el cerco al eje de la resistencia. Aquella operación buscaba cerrar la cuestión palestina por arriba, mediante pactos entre élites, mientras sobre el terreno se consolidaban la ocupación, el apartheid y la colonización.

Pero Trump tampoco puede volver a ese momento. Después de más de dos años de genocidio en Gaza, la legitimidad internacional del Estado israelí está profundamente erosionada. Y ese deterioro no afecta solo a Tel Aviv. También golpea a Washington, Bruselas y a las capitales europeas que financian, arman y protegen a Israel.

La impunidad israelí ya no funciona como antes porque su coste político, diplomático y moral se ha vuelto mucho más alto. Israel sigue siendo una pieza estratégica para Occidente, pero cada vez es también una carga más difícil de justificar.

La clave está en la lógica de la colonización de asentamiento. Este tipo de proyecto no se limita a dominar un territorio desde fuera, sino que pretende sustituir una sociedad por otra. Quiere transformar la tierra del pueblo colonizado en patria exclusiva del colono.

Cuando esa sustitución triunfa, como ocurrió en el oeste de Estados Unidos o Australia, lo hace mediante aniquilación masiva, expulsiones, confinamiento, desplazamientos forzosos y expolio absoluto de los pueblos originarios. Ese es el reverso sangriento de los casos que suelen presentarse como "exitosos".

Cuando el pueblo colonizado no desaparece, la contradicción se vuelve insoportable. Argelia ofrece un ejemplo claro. A medida que la independencia se acercaba, los colonos franceses y los sectores militares más duros no se moderaron. Derivaron hacia la OAS, el terrorismo y la fascistización como reacción política de una comunidad colonial que veía amenazado el mundo construido sobre su privilegio.

Eso ayuda a entender Israel hoy. El sionismo liberal, laborista o supuestamente socialista pudo envolver la colonización en un lenguaje democrático hacia dentro de la sociedad judía israelí. Pero hacia el pueblo palestino descansaba sobre desposesión, segregación y aniquilación.

Esa contradicción ha ido devorando sus propias mediaciones. Por eso figuras como Smotrich, Ben-Gvir o Netanyahu no son la causa de nada, sino la consecuencia de una colonización que ya no logra presentarse como normalidad liberal.

La guerra permanente es, en ese marco, una forma de gobierno. Desde Gaza hasta Líbano, Irán, Yemen, Siria, Irak y Cisjordania, la doctrina de los siete frentes ha permitido sostener a un gobierno y a un proyecto político cuya estabilidad depende de ampliar el estado de excepción. Israel necesita seguir alimentando la guerra porque la guerra se ha convertido en su modo de existencia política.

Por eso los altos el fuego son tan frágiles. Chocan con dos estructuras históricas: un imperialismo estadounidense que pretende volver a un 2015 que él mismo destruyó, como si la correlación de fuerzas regional y mundial no hubiera cambiado; y una colonización israelí que solo puede sostenerse con más violencia mientras el pueblo palestino siga existiendo. Y Palestina sigue ahí.

Sin embargo, la fragilidad del acuerdo no elimina su importancia; al contrario, revela el punto exacto de la disputa: ya no se negocia desde el mundo de 2015, sino desde una región que ha aprendido a resistir y desde un orden internacional que empieza a dejar de ser unipolar.

Por: Carmen Parejo

Tomado: Agencia Prensa Rural