La guerra con Irán ha abierto una nueva crisis política en Estados Unidos que se acumula sobre escándalos anteriores a escala nacional e internacional por parte del Gabinete Trump, pero no ha logrado eclipsar del todo el caso de los archivos destapados sobre las actividades de Jeffrey Epstein y la élite político-económica de Estados Unidos y otros países. Más bien al contrario: una encuesta reciente muestra que buena parte de la opinión pública conecta directamente ambos asuntos.
Un sondeo de Data for Progress sitúa en el 52% el porcentaje de estadounidenses que cree que el presidente Donald Trump lanzó la ofensiva militar para desviar la atención sobre las revelaciones del caso Epstein y sus posibles consecuencias.
No se trata de una percepción marginal. Según el mismo estudio, aproximadamente uno de cada cuatro votantes republicanos comparte esa idea y el porcentaje sube hasta dos tercios entre los menores de 45 años. Además, la guerra contra Irán desatada junto a Israel es ampliamente impopular: un 55% la rechaza y un 56% cree que se alargará en el tiempo.