jueves, 25 de junio de 2026

«La esencia de la infancia ha sido destruida»: la ONU acusa a Israel de genocidio y exterminio sistemático contra los niños palestinos

 Jerusalén / Ginebra – La infancia en Palestina ha sido sistemáticamente borrada. Así lo concluye un devastador informe de la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado titulado «La esencia de la infancia ha sido destruida»: los ataques deliberados de Israel contra niños palestinos en el Territorio Palestino Ocupado desde el 7 de octubre de 2023.

El documento, de 94 páginas y presentado ante el Consejo de Derechos Humanos, no solo documenta violaciones aisladas, sino que desvela un patrón sistemático y deliberado por parte de las fuerzas de seguridad israelíes para atacar a los niños como grupo, con el objetivo explícito de destruir el futuro biológico y social del pueblo palestino.

Entre el 7 de octubre de 2023 y el 31 de marzo de 2026, al menos 20.179 niños palestinos fueron asesinados y 44.143 resultaron heridos en la Franja de Gaza. Esto representa el 30% de todos los fallecidos y el 26% de los heridos durante el período, un porcentaje significativamente superior al de conflictos anteriores, donde los niños suponían alrededor del 24% de las víctimas mortales.

La comisión, presidida por el juez Navanethem Pillay, ha encontrado «motivos razonables para creer que las fuerzas de seguridad israelíes han dirigido intencionalmente fuerza letal contra los niños como tales», lo que constituye el crimen de guerra de homicidio voluntario y el crimen de lesa humanidad de exterminio.

Francotiradores, drones y «juego de tiro»: el asesinato selectivo de menores

El informe detalla un patrón de asesinato directo y selectivo. Los investigadores han analizado decenas de casos en los que niños fueron abatidos por francotiradores o drones mientras ondeaban banderas blancas, recogían leña, jugaban cerca de sus casas o incluso cuando eran amamantados dentro de sus tiendas de campaña. También a través de bombardeos indiscriminados o selectivos: siete niños asesinados mientras hacían cola para recibir agua

Uno de los casos más emblemáticos es el de Hind Rajab, una niña de 5 años asesinada junto a seis familiares y dos paramédicos en enero de 2024 en Tel al-Hawa. El informe confirma que un tanque israelí disparó contra el coche familiar desde una distancia de entre 13 y 23 metros, teniendo una visión clara de que había niños en el interior. La comisión califica de «falsa» la versión del ejército israelí que negaba su presencia en el lugar.

Otro caso documentado es el de dos hermanos, de 10 y 9 años, abatidos por un dron israelí en noviembre de 2025, ya en el supuesto alto el fuego, cuando recogían leña para su padre en silla de ruedas. El ejército israelí los calificó de «sospechosos», a pesar de que se encontraban a más de 300 metros de distancia y su edad era claramente visible.

«Según el patrón de las heridas y las partes del cuerpo alcanzadas, evalúo que los soldados israelíes han estado disparando deliberadamente a adolescentes en un juego de tiro al blanco», declaró a la comisión un médico que visitó Gaza en varias misiones. El informe documenta el uso de rifles de francotirador DAN .338 y de quadcópteros armados con sistemas de puntería de alta precisión, que permiten a los operadores ver claramente a sus objetivos, incluidos los niños.

Los doctores entrevistados relataron haber atendido a niños con un único disparo en la cabeza o en el torso, mientras los adultos que los acompañaban resultaban ilesos, lo que indica un «alto grado de precisión» y un «blanqueo deliberado».

Condiciones de vida calculadas para la destrucción: hambre, polio y partos sin futuro

El informe va más allá de los asesinatos directos y analiza las condiciones de vida impuestas por Israel, que califica como un «método de guerra» destinado a exterminar a la población palestina, en particular a los niños.

La comisión concluye que Israel ha cometido el crimen de guerra de utilizar la inanición como método de guerra. La imposición de un asedio total ha provocado que, hasta diciembre de 2025, unos 95.000 niños sufrieran desnutrición aguda, y se proyecta que 101.000 niños de entre 6 y 59 meses la padezcan hasta octubre de 2026. En julio de 2025, el hambre mató a 24 niños en un solo mes.

El colapso del sistema sanitario, también causado por los ataques israelíes, ha tenido consecuencias nefastas:

  • Las tres principales salas de neonatología de Gaza han sido destruidas o forzadas a cerrar.
  • Se ha documentado la muerte de recién nacidos por hipotermia, al no poder ser atendidos en incubadoras sin electricidad.
  • El sarampión y la polio, enfermedades erradicadas, han resurgido. El primer caso de polio en 25 años se detectó en un bebé de 10 meses.
  • Las tasas de aborto espontáneo han aumentado un 300% y se ha registrado un incremento de malformaciones congénitas (cardíacas, espina bífida) por la falta de nutrición materna.

«En mi carrera de 35 años, nunca había visto a madres recurrir a prácticas de alimentación tan arriesgadas para sus bebés», declaró un pediatra a la comisión. Otra doctora afirmó: «He visto más defectos congénitos en un mes de lo que veía en un año antes de la guerra».

Educación y orfandad: el robo del futuro

El informe subraya el impacto devastador en la educación. El 97% de las escuelas de Gaza han sido dañadas o destruidas, y los niños han perdido tres años completos de educación formal. Las fuerzas israelíes han realizado demoliciones controladas de colegios y universidades, y los soldados han grabado vídeos celebrando su destrucción, como uno que dice: «En mi infancia siempre soñé con volar mi escuela. Hoy estoy volando una escuela».

Se estima que más de 58.500 niños han perdido a uno o ambos padres, y entre 17.000 y 18.000 están no acompañados o separados de sus familias. Los orfanatos han sido atacados directamente. En octubre de 2024, el orfanato Al-Amal fue bombardeado, matando a cuatro niños y dejando a decenas de huérfanos sin hogar.

Tortura y violencia sexual en detención

El informe también revela el «trato inhumano y degradante» infligido a niños palestinos detenidos, incluida la violencia sexual. Adolescentes de Gaza han sido trasladados a Israel y recluidos en régimen de incomunicación. Un chico de 15 años describió cómo fue obligado a beber su propia orina, golpeado y sometido a descargas eléctricas durante 54 días. En la prisión de Megiddo, un adolescente de 17 años murió de inanición y deshidratación, tras sufrir una pérdida de peso severa que los médicos penitenciarios documentaron pero no trataron.

La comisión documenta casos de desnudez forzada pública, amenazas de violación y agresiones sexuales como parte de un patrón de humillación y castigo colectivo por los ataques del 7 de octubre.

Análisis legal: Genocidio y Crímenes de Lesa Humanidad

Sobre la base de la evidencia, la comisión reitera sus conclusiones de informes anteriores y encuentra «motivos razonables para creer» que las autoridades y fuerzas de seguridad israelíes han cometido:

  1. El crimen de genocidio: Al matar y causar daños corporales y mentales graves a miembros del grupo palestino, en particular a niños, y al infligir deliberadamente condiciones de vida calculadas para provocar su destrucción física. El informe destaca que el objetivo de destruir a los niños es central para demostrar la intención genocida, ya que ellos representan la continuidad biológica del grupo.
  2. Crímenes de lesa humanidad: Exterminio, asesinato, tortura, persecución por motivos de edad y género, desaparición forzada y otros actos inhumanos.
  3. Crímenes de guerra: Homicidio voluntario, ataques directos contra civiles, ataques a hospitales y escuelas, y uso de la inanición.

El papel de Estados Unidos: el mayor proveedor de armas y cómplice activo de la masacre

El informe de la ONU insta a todos los estados miembros a detener la transferencia de armas que puedan ser utilizadas en la comisión de crímenes internacionales. Esta advertencia tiene un destinatario prioritario: Estados Unidos.

A pesar de las condenas internacionales y los llamamientos a un alto el fuego, Washington ha intensificado su apoyo militar a Israel. Desde el 7 de octubre, la administración estadounidense ha aprobado más de 32.000 millones de dólares en ventas de armas y municiones. La ayuda militar anual, que oscilaba en los 3.300 millones de dólares, se ha duplicado hasta los 6.800 millones solo en el último año.

El flujo de armamento se ha acelerado de forma espectacular durante la operación contra Irán. En apenas 60 días, Estados Unidos ha enviado a Israel 115.600 toneladas de material militar, a través de más de 400 vuelos de carga y 10 buques. Esta cifra representa más de 12 veces la media diaria de suministros durante la guerra de Gaza. En tan solo 24 horas se entregaron 6.500 toneladas de material bélico.

Este apoyo militar masivo, que incluye bombas de 1.000 libras, munición de precisión y sistemas de drones similares a los utilizados para matar a niños en Gaza, convierte a Estados Unidos en un cómplice de los crímenes de guerra documentados por la ONU, en flagrante violación de la Convención de Ginebra y de sus propias leyes que prohíben la venta de armas a países que cometen atrocidades.

Minab, Irán: el patrón se repite con la masacre deliberada de EE.UU. contra una escuela

Este patrón de desprecio por la infancia, alimentado por el armamento estadounidense, no es exclusivo de Gaza. Paralelamente a los ataques en el enclave palestino, el 28 de febrero de 2026, fuerzas de Estados Unidos lanzaron un ataque con misiles contra la Escuela Primaria Shajareh Tayyebeh en Minab (Irán), asesinando a 156 personas, de las cuales más de 120 eran niñas y niños de entre 6 y 12 años, según la investigación de Amnistía Internacional.

El ataque, perpetrado en pleno horario lectivo con un misil Tomahawk fabricado en EE.UU., alcanzó directamente un edificio escolar que funcionaba como tal desde 2016. El Pentágono, en una investigación preliminar, atribuyó el «error» al uso de datos desactualizados. Amnistía Internacional calificó la acción de «indiscriminada» y constituye una «grave violación del derecho internacional humanitario».

El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní declaró que Irán «nunca olvidará este gran crimen». La matanza de Minab, junto con la masacre sistemática de niños en Gaza, demuestra un patrón global: en ambos casos, la infancia es víctima de ataques con armamento estadounidense, y en ambos, la comunidad internacional y la maquinaria diplomática han sido incapaces de detener la barbarie, mostrando una insensibilidad letal hacia la vida de los niños cuando son víctimas de los aliados de Occidente.

Tomado: tercerainformacion