martes, 21 de julio de 2026

Ganadería en la Amazonia: el verdadero motor del despojo

 La selva amazónica, el bioma tropical más extenso del planeta y reserva estratégica de biodiversidad, carbono y agua dulce, enfrenta una devastación sin precedentes. Entre los años 2017 y 2022, la transformación de bosques en pastizales para la producción ganadera representó aproximadamente el 78% de la deforestación total en la región.

A pesar de la magnitud de esta cifra, las narrativas dominantes e intervenciones públicas han insistido históricamente en señalar la pobreza campesina y la colonización precaria como las causas principales de la destrucción forestal.

Sin embargo, un riguroso estudio de revisión bibliográfica liderado por Karla Díaz Parra, Nicolás Espinosa Menéndez y Jean Carlo Rodríguez-de-Francisco, publicado en la prestigiosa revista Forest Policy and Economics, desmiente esta visión simplificada.

A través de un marco de ecología política y desde la perspectiva de la colonialidad del poder, los investigadores analizaron 36 estudios especializados para demostrar que la deforestación impulsada por la ganadería constituye un proceso políticamente estructurado de despojo territorial, acumulación de capital y reproducción de desigualdades sociales.

La investigación identifica cuatro actores fundamentales con posiciones marcadamente asimétricas en la frontera agrícola.

En primer lugar, los pequeños ganaderos y colonos actúan como "agentes precarios" de la expansión. Presionados por el desplazamiento forzado, el conflicto armado o la vulnerabilidad socioeconómica, abren brechas en la selva utilizando el ganado como un seguro financiero o mecanismo de ahorro básico. No obstante, estos pequeños productores terminan atrapados en un ciclo recurrente donde se ven obligados a vender sus mejoras territoriales a precios desfavorables para migrar hacia zonas más profundas de la selva.

En el extremo opuesto se encuentran los grandes terratenientes e inversionistas foráneos, quienes acaparan extensas hectáreas mediante el capital acumulado y la captura institucional. Para estos actores, la ganadería no es prioritariamente una actividad productiva, sino un instrumento jurídico y financiero conocido como "praderización".

Limpiar el bosque y poner ganado permite legalizar la apropiación de tierras públicas o baldíos, especular con el aumento del valor del suelo y blanquear capitales ilícitos o ganado criado en zonas no autorizadas.

Asimismo, el estudio destaca el rol de los actores armados, particularmente en contextos como el colombiano, donde ejercen coerción, financian el acaparamiento y modulan el control territorial. Las interacciones entre estos grupos no son homogéneas ni equitativas; por el contrario, se basan en alianzas desiguales, precarización laboral extrema que llega al trabajo forzado y alianzas con élites políticas locales para garantizar la impunidad y la titulación de tierras despojadas.

En conclusión, los autores advierten que las políticas ambientales tradicionales han fracasado por tratar a todos los actores por igual. Para frenar la deforestación amazónica de forma efectiva, no bastan los incentivos técnicos o las certificaciones de mercado; se requiere desmantelar las estructuras de poder, especulación y despojo que convierten a la selva en pastizales de acumulación privada.

Fuente académica citada:

Díaz Parra, K., Espinosa Menéndez, N., & Rodríguez-de-Francisco, J. C. (2026). Pastures of power: A literature review on cattle ranching deforestation in the Amazon. Forest Policy and Economics, 190, 103852. https://doi.org/10.1016/j.forpol.2026.103852

Tomado: Tercerainformacion