Un bloque de 12 naciones occidentales, encabezado por el Reino Unido, Francia y Canadá, criticó enérgicamente al Gobierno de Israel por la expansión ilegítima de colonias y los niveles sin precedentes de violencia ejercidos por colonos en la Ribera Occidental ocupada.
Las tres potencias anunciaron este martes la imposición coordinada de sanciones dirigidas a prohibir la importación de productos originarios de dichos asentamientos, restricción a la que se sumarán España, Dinamarca, Finlandia, Irlanda, Islandia, Noruega, Polonia, Portugal y Suecia mediante normativas nacionales o medidas respaldadas por la Unión Europea.
La declaración conjunta condena la aceleración del proyecto E1 en Cisjordania, que prevé la construcción de más de 3.400 viviendas para unir Jerusalén Este con colonias judías, fragmentando el territorio palestino y bloqueando la viabilidad de la solución de dos Estados.
En el documento diplomático, las naciones firmantes rechazaron las acciones de anexión y el desplazamiento forzoso de la población autóctona, instando a Tel Aviv a detener la expansión territorial y garantizar la rendición de cuentas por los crímenes perpetrados en las zonas ocupadas.
Denuncia de limpieza étnica y alcance de las sanciones
Durante su intervención ante el Parlamento británico, el ministro de Asuntos Exteriores del Reino Unido, Ed Miliband, calificó de «limpieza étnica» los ataques de colonos extremistas contra familias palestinas y reprochó la complicidad del Gabinete de Benjamín Netanyahu.
«El gobierno británico coincide en que se está produciendo una limpieza étnica de palestinos en zonas de la Ribera Occidental, perpetrada por colonos terroristas, y con demasiada frecuencia el gobierno israelí hace la vista gorda ante ello. Peor aún, algunos de sus miembros han hecho declaraciones y tomado medidas para apoyar el desplazamiento forzoso de palestinos», sentenció Miliband.
Los mandatarios Andy Burnham (Reino Unido), Emmanuel Macron (Francia) y Mark Carney (Canadá) enfatizaron en una declaración unificada: «Ha llegado el momento de adoptar nuevas medidas para cumplir nuestro compromiso de proteger la solución de dos Estados y nuestros intereses, así como para defender nuestros valores, antes de que sea demasiado tarde».
Las restricciones dispuestas por el eje trinacional vetarán el ingreso de mercancías elaboradas en territorio ocupado e impondrán castigos financieros a corporaciones e individuos involucrados en las áreas de construcción, infraestructura, finanzas y bienes raíces asociadas a la colonización.
Represalias de Tel Aviv y postura de Estados Unidos
El ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Sa’ar, rechazó las penalizaciones comerciales, tildándolas de «decisión política absurda» y de «acción moralmente corrupta». En respuesta, el Gobierno israelí anunció medidas punitivas contra el Reino Unido, entre las que destacan el cierre del consulado británico en Jerusalén, la expulsión de diplomáticos de misiones operativas en Tel Aviv y Ramala, y la prohibición de entrada al territorio a 11 legisladores británicos.
Desde Miami, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, evitó respaldar las sanciones punitivas adoptadas por sus aliados europeos.
Rubio afirmó que Washington no imitará las restricciones impuestas por Londres y sus socios occidentales, señalando que la administración estadounidense busca evitar factores que incrementen la inestabilidad en la región.
Tomado: Tercerainformacion