martes, 28 de enero de 2014

Estados Unidos te espía mientras jugás

La Agencia de Seguridad Nacional (NSA), utiliza aplicaciones vulnerables como el juego Angry Birds para acceder a información personal o datos de localización en todo el mundo, según revelaron ayer The New York Times y The Guardian. Las agencias de Inteligencia de Estados Unidos y Reino Unido llevan desde 2007 intentando explotar la gran cantidad de información obtenida por aplicaciones móviles y otra compartida en redes sociales, según las nuevas revelaciones del ex analista externo de la NSA, Edward Snowden.
En las diapositivas reveladas ayer, la NSA reconoce las inmensas posibilidades de espionaje que ofrecen los smartphones o teléfonos inteligentes por la información recopilada por las aplicaciones de estos dispositivos móviles, “Pepitas de oro”, según se afirma en una de las páginas, fechadas en mayo de 2010. La NSA recomienda buscar modos de explotar utilidades como Google Maps y obtener datos de posicionamiento, contactos, direcciones y teléfonos en los metadatos de fotos compartidas en redes sociales como Facebook, Flickr, LinkedIn o Twitter.
Los documentos consultados por The New York Times indican que especialmente las aplicaciones desarrolladas al comienzo de la introducción de los teléfonos inteligentes y aquellas con inserciones publicitarias son las más vulnerables. Los archivos revelados por Snowden muestran, por ejemplo, que el centro de escuchas del Reino Unido (GCHQ) intentó explotar partes del código de programación del popular juego Angry Birds en Android para obtener datos personales.
El presidente Barack Obama anunció nuevas restricciones este mes para proteger la privacidad del estadounidense común y de los extranjeros de la vigilancia de las agencias, incluyendo límites de cómo la NSA puede ver “metadatos” de las llamadas de celulares estadounidenses (la información sobre las rutas, marcas de tiempo y otros datos asociados con llamados). Pero no se refirió a la avalancha de información que las agencias de inteligencia consiguen de las aplicaciones que se filtran y otras funciones de los smartphones.
Y aunque expresó preocupación sobre la empresas de publicidad que recogen información de la gente para enviar avisos a medida a sus teléfonos celulares, no ofreció ninguna insinuación de que los espías estadounidenses toman esos datos. Nada de los informes secretos indica que las empresas cooperan con las agencias de espionaje para compartir la información. El tema no se menciona.
Las agencias han interceptado durante mucho tiempo las primeras generaciones de tráfico celular como mensajes de textos y metadatos de casi todos los segmentos de la red de celulares y, más recientemente, el tráfico de computadoras que funcionan con Internet por cable. Como estas mismas redes llevan los datos de aplicaciones filtradas, las agencias tienen una forma de recoger y guardar este nuevo recurso. Los documentos no dicen cuántos usuarios pueden estar afectados, y si incluyen a estadounidenses –algo que podría violar la Constitución norteamericana– y cada cuánto, con tanta información recogida automáticamente, los analistas pueden ver los datos personales. En una respuesta escrita, la NSA aseguró que no obtiene “perfiles del estadounidense común” en sus “misiones de inteligencia extranjera”.
El desarrollador de Angry Birds, Rovio, reconoció en 2012 que recopila información privada de sus usuarios para que las empresas de publicidad online dirijan mejor su mensaje, una técnica que usan otras aplicaciones para teléfonos. Los servicios de inteligencia británicos y estadounidenses podrían obtener esa información secretamente, desde raza hasta orientación sexual o status marital.
A medida que el programa se aceleró, la NSA casi cuadruplicó su presupuesto en un solo año, de 204 millones a 767 millones en 2007, según un análisis canadiense top secret escrito en esa época. Hasta los usuarios sofisticados no son conscientes de cómo ofrecen los smartphones una oportunidad única para encontrar información sobre ellos. “Al tener estos aparatos en nuestros bolsillos y usándolos más y más –dijo Philippe Langlois, que estudió las vulnerabilidades de las redes de telefonía móvil y es el fundador de la empresa Priority One Security, con sede en París–, uno se convierte en un sensor para la comunidad del mundo inteligente.”
La agencia de espionaje británica declinó comentar sobre ningún programa específico, pero dijo que todas sus actividades cumplían con la ley británica
Tomado: Pagina/12