Una incursión armada contra Cuba, ocurrida el pasado 25 de febrero, terminó en fracaso cuando el grupo de contrarrevolucionarios reclutados para cometer actos violentos y desestabilizar chocó con las Tropas Guardafronteras cubanas y fue derrotado tras intercambiar disparos. Cuatro de los cinco sobrevivientes de la «aventura» bélica ofrecieron declaraciones al medio independiente Belly of the Beast —en una investigación publicada en colaboración con Drop Site y Miami New Times— sobre este operativo planificado desde Florida, Estados Unidos, y contaron que su plan consistía en tomar una comisaría de policía, incitar un levantamiento popular e invocar una intervención militar estadounidense que derrocara al Gobierno cubano.
Los implicados, todos migrantes cubanos captados en distintas localidades de EE.UU., se nombran: José Manuel Rodríguez Castelló, de 34 años, quien trabajaba en la remodelación de baños en Homestead, Florida; Christian Ernesto Acosta Guevara, de 24 años, laboraba como pintor de casas en Tampa; Leordán Enrique Cruz Gómez, de 38 años, residía en Houston, Texas, tras llegar en un bote improvisado, y Conrado Galindo Sariol, de 52 años y exoficial militar radicado en Florida, quien se dedicaba a la desinstalación de antenas parabólicas.
Luego de detener a los implicados y brindarles tratamiento médico, el Ministerio del Interior de Cuba (Minint) abrió una investigación exhaustiva del caso. Esas investigaciones y las declaraciones vertidas por los imputados señalan a la contrarrevolucionaria Maritza Lugo Fernández como la autora intelectual, organizadora y financista directa de la fallida incursión.
Lugo Fernández, cabecilla del grupúsculo Partido Democrático 30 de Noviembre Frank País y vinculada a la estructura extremista Nido del Cuervo, dirigió la logística, facilitó campos de adiestramiento en Florida y coordinó el aprovisionamiento bélico del comando paramilitar, que intentó penetrar en la isla a bordo de la lancha rápida «El Tornado».
La aprehensión dejó en evidencia la preparación defensiva de las fuerzas de seguridad cubanas ante sistemáticas agresiones terroristas impulsadas desde el exterior y bajo la permisividad de las autoridades estadounidenses.
Identificar la responsabilidad de Lugo Fernández resulta imprescindible para visibilizar el modo en que redes extremistas asentadas en EE.UU. apelan a estructuras políticas para promover el terrorismo armado.
De La Habana al entramado terrorista en los EE.UU.
En la década de 1990, Lugo Fernández inició sus acciones contrarrevolucionarias en San Miguel del Padrón, La Habana, donde fundó junto a su entonces esposo, Rafael Ibarra Roque, el Partido Democrático 30 de Noviembre Frank País.
Ibarra resultó condenado en 1995 a 20 años de cárcel por hacer estallar artefactos explosivos en instalaciones militares, momento en que Lugo asumió el liderazgo del grupúsculo hasta su salida del país en 2002.
Tomado: Tercerainformacion