miércoles, 27 de noviembre de 2013

Declara la ONU 2014 como Año Internacional de Solidaridad con Palestina

La Asamblea General de la ONU aprobó por amplia mayoría una resolución que declara al 2014 Año Internacional de Solidaridad con el Pueblo de Palestina. El texto encarga al Comité para el ejercicio de los derechos inalienables de Palestina la realización de actividades a lo largo del año próximo, que garanticen la solidaridad con ese pueblo árabe en coordinación con gobiernos y organizaciones sociales.
Tras los debates sobre la cuestión palestina, la plenaria del principal órgano de las Naciones Unidas respaldó la iniciativa con 110 votos a favor, 56 abstenciones y el rechazo de Israel, EE.UU., Canadá, Australia, Micronesia, Palau e Islas Marshall.
Tomado: Granma

EE.UU. tenía celdas vip en Guantánamo

El programa de la CIA destinado a preparar como espías a presos con contactos en las altas esferas de Al Qaida funcionó de 2002 a 2006. Los detenidos estaban recluidos en bungalows.
La CIA estuvo haciendo algo más que sólo encarcelar e interrogar a los cientos de sospechosos de terrorismo que fueron enviados a la prisión militar fortificada de Guantánamo, en un remoto rincón de Cuba, después de los ataques del 11 de septiembre. En unos pocos casos también trató de convertirlos en dobles agentes. El programa, dirigido desde un lugar secreto dentro de Guantánamo, que no fue revelado hasta ahora, funcionó desde 2002 hasta 2006 y llamó la atención de George Bush, quien estaba entonces en la Casa Blanca. Una cantidad de sospechosos terroristas fueron convertidos con éxito y enviados a sus países con la esperanza de que se reconectaran con la red de Al Qaida y brindaran información a la CIA para ayudar a localizarla y matar a blancos de alto perfil, de acuerdo con una investigación de Associated Press (AP).
Sólo aquellos que se pensaba que todavía tenían contactos legítimos con las altas jerarquías de los grupos terroristas eran considerados para el programa secreto. Una vez identificados, eran tentados por una gran cantidad de estímulos, especialmente grandes cantidades de dinero en efectivo así como promesas por parte de la CIA de que su seguridad y la de sus familias estaría asegurada desde ese momento, incluyendo nuevas identidades. El dinero, que con el tiempo llegó a ser de millones de dólares, provenía de un fondo secreto de la CIA llamado Pledge (Promesa).
Más prosaicamente, a esos reclutas “especiales” se les ofrecieron privilegios “especiales” mientras permanecían en Guantánamo, como haberlos cambiado de las celdas a unos pequeños bungalows a varios cientos de metros de distancia, separados por ligustros. Los bungalows, que tenían el nombre de Penny Lane, contaban con patios, cocinas y duchas privadas. Quizá lo más tentador era que tenían camas adecuadas, con colchones. El nombre Penny Lane proviene de la canción de los Beatles. Más de 10 años después, algunos de los detenidos siguen encarcelados, con pocas perspectivas de libertad. Algunos también comenzaron a llamar a los bungalows escondidos “el Marriott”, por su confort relativo. Supuestamente, los residentes de Penny Lane tenían acceso a pornografía si así lo requerían. Ayer no hubo comentarios de la CIA.
Associated Press consiguió detalles del programa después de entrevistar a numerosos oficiales y ex oficiales estadounidenses que estaban familiarizados con él. Ellos, sin embargo, hablaron con la condición de guardar el anonimato. Otros familiarizados con Guantánamo no expresaron particular sorpresa. “Por supuesto que eso sería un objetivo”, afirmó Emile Nakhleh, un ex analista de la CIA que ayudó a evaluar a los detenidos, sin discutir nada del programa. “Es tarea de inteligencia reclutar fuentes” le dijo a AP David Remes, abogado de un grupo de detenidos de Yemen en el lugar. El también vio lo que quería lograr la CIA. “Se creía que los hombres que ellos enviaban de regreso como agentes podrían aportar algo de valor.”
Bush estaba suficientemente intrigado como para hablar en la Casa Blanca directamente con uno de los funcionarios de la CIA que estuvieron involucrados en Afganistán, adonde los sospechosos convertidos en agentes eran enviados cuando eran liberados de Penny Lane. Se dice que el presidente Barack Obama, por el contrario, expresó su preocupación por aquellos que todavía estaban ayudando a la CIA cuando él entró en funciones, en 2009, y ordenó una investigación de todas las operaciones.
Si el programa permaneció como un secreto muy bien guardado, era seguramente por los obvios riesgos asociados, especialmente que los hombres, una vez liberados, participarían inmediatamente en nuevos ataques contra Estados Unidos y revelarían públicamente su paso por Penny Lane para avergonzar a Washington. También había preocupación porque si alguno de ellos identificaba un blanco para ataques con aviones no tripulados podría morir, aun si estaban pagados por la CIA. Mientras algunas fuentes dijeron que el programa resultó en algunos asesinatos exitosos de la CIA de blancos de alto perfil, también concedieron que en otros casos los hombres simplemente desaparecieron al ser liberados y nunca más se supo de ellos.
Dijeron que no hay evidencia, sin embargo, de que ninguno se diera vuelta y matara a algún estadounidense. El tratamiento de los internos por parte de Estados Unidos ha sido repetidamente condenado por los grupos de derechos humanos. El penal sigue siendo una espina política para el presidente Obama, que no pudo cumplir su promesa, cuando fue electo, de cerrarlo rápidamente. Se vio obstaculizado en especial por la resistencia en el Capitolio a cualquier tentativa de que sospechosos de terrorismo fueran llevados a tierra estadounidense para ser juzgados por un sistema de juicio regular. La atención pública volverá nuevamente a Guantánamo el año que viene, en especial por el esperado comienzo del juicio de Khalid Sheik Mohammed, el supuesto cerebro de los ataques del 11 de septiembre.
* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.
Traducción: Celita Doyhambéhère.
Tomado: Pagina/12

Represión a estudiantes despierta el fantasma del Golpe

Los recuerdos del golpe de Estado del 2009 se apoderaron de Honduras este martes cuando el Ejército reprimió una manifestación de estudiantes universitarios que protestaban contra un supuesto fraude en las elecciones presidenciales del domingo.
FOTO: La PrensaEL EJÉRCITO UTILIZÓ GASES LACRIMÓGENOS PARA DISPERSAR A LOS ESTUDIANTES.
Los estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) rechazaban en las calles los resultados preliminares ofrecidos por el Tribunal Supremo Electoral (TSE), que dan como ganador al candidato del oficialista Partido Nacional, Juan Orlando Hernández.
Ansa reporta que los uniformados utilizaron gases lacrimógenos para dispersar la protesta que había cortado el tráfico vehicular en una céntrica avenida de Tegucigalpa.
Honduras todavía no tiene oficialmente un nuevo mandario, pues el TSE no se ha pronunciado al respecto. Sin embargo, el pasado lunes el presidente del organismo, David Matamoros, apuntó que las tendencias de voto eran "irreversibles", lo que muchos asumieron como una confirmación de la victoria de Hernández frente al recién creado partido Libertad y Refundación (Libre), representado por Xiomara Castro, esposa del depuesto mandatario Manuel Zelaya.
Los comicios se han visto empañados por denuncias de fraude de diversos partidos políticos que se niegan a reconocer los resultados. Zelaya, líder del partido Libre y candidato a diputado, condenó en su cuenta oficial de Twitter la represión contra los estudiantes y dijo que espera en los próximos dos días tener en su poder el 99 % de las actas de votación.
"Confirmaremos nuestro triunfo y si es lo contrario también lo vamos a reconocer", añadió en la red social.

Por su parte, Juan Orlando Hernández, que ya se conduce como el nuevo presidente hondureño, integró una comisión de transición para el traspaso de poder del actual gobierno de su correligionario Porfirio Lobo. (SE)
Tomado: Granma

Protestas en Afganistán contra acuerdo que otorga impunidad a soldados invasores de EEUU

Los manifestantes coreaban eslóganes antiestadounidenses y han exigido al presidente Karzai “no suscribir tal pacto”, pues consideran que el Tratado Bilateral de Seguridad (BSA, por su sigla en inglés) contradice los intereses nacionales y colectivos y da vía libre a que los soldados ocupantes cometan delitos sin poder ser juzgados en el país.
Las manifestaciones de este lunes se suman a a las realizadas durante la semana pasada, cuando miles de afganos desarrollaron acciones de protesta similares en Yalalabad.
La Asamblea Tradicional afgana (Loya Yirga) aprobó el domingo el acuerdo y pidió a Karzai que lo firmara antes de finales de 2013.
El pacto define las modalidades de la presencia militar estadounidense en Afganistán tras la retirada de los 75.000 soldados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), prevista para finales de 2014.
Las tropas de la OTAN, encabezadas por Estados Unidos, invadieron Afganistán en 2001, bajo el pretexto de “la lucha contra el terrorismo”.
El secretario de Estado de EEUU, John Kerry, visitó repentinamente Afganistán para exhortar a Karzai a firmar el proyecto de acuerdo de seguridad que se debate en el seno de la Loya, que establecería la permanencia de unos 10.000 o 15.000 soldados de las tropas estadounidenses a partir del 1 de enero de 2015.
Tomado: Hispan TV/ LibreRed.net

¿Qué hacen soldados franceses en la República Centroafricana?

Así lo ha confirmado el ministro de Exteriores francés, Laurent Fabius, en una entrevista con el canal público France Culture.
“Vamos a reforzar nuestra presencia. Para eso estamos esperando una resolución de las Naciones Unidas que llegará la semana próxima”, ha declarado Fabius, según recoge la agencia Reuters.
El ministro de Defensa, Jean-Yves Le Drian, ha anunciado a su vez el despliegue pero ha hablado de “un millar” de soldados.
“Francia reforzará esta misión africana, del orden de un millar de soldados”, ha declarado a Europe 1.
El lunes, el gobierno centroafricano ya había anunciado la llegada de nuevos militares tras un encuentro en París de su primer ministro, Nicolas Tiangaye, con Fabius.
El embajador francés ante la ONU, Gerard Araud, justificó este lunes el despliegue de tropas bajo el pretexto de  ”restablecer el orden en la República Centroafricana”.

Revuelta insurgente

El 24 de marzo pasado, los insurgentes de la coalición Séléka se hicieron con el control de la capital del país, Bangui, y tomaron el Palacio Presidencial, forzando la salida del mandatario François Bozizé, quien llegó al poder en 2003 a través de un golpe de Estado cocinado en suelo francés bajo condición de “asilado político”.
El país, rico en minerales pero cuya población se encuentra en la miseria, ha estado plagado de revueltas militares y otros levantamientos desde su independencia de Francia en 1960.
La escalada militar en la República Centroafricana estalló el pasado mes de diciembre cuando las fuerzas de Séléka -que en idioma sango significa “coalición”- se hicieron con las principales ciudades del sur y el este del país.
Séléka pedía la dimisión de Bozizé por considerarlo ilegítimo y por no haber respetado los acuerdos de paz firmados en 2007, que contemplaban la liberación de presos políticos.
Michel Djotodia, líder del grupo insurgente educado en la Unión Soviética, tomó desde entonces las riendas del país.
Ante este suceso, el presidente François Hollande pidió al Ministerio de Defensa que tomara “todas las medidas necesarias” para proteger los intereses de empresas e instituciones galas en suelo centroafricano, hecho que explicaría el creciente despliegue militar francés en el país africano.

Una historia de saqueo colonialista

La historia de la República Centroafricana discurre por la misma senda que la de la mayoría de los países del África Subsahariana desde que los primeros europeos pusieron sus pies allí. Una historia de esclavitud, de colonialismo, endeudamiento forzado, expoliación de recursos y sumisión.
A finales del siglo XIX los países europeos se repartieron los territorios del África Subsahariana en busca de materias primas para financiar el crecimiento económico que hoy permite nuestro bienestar. La República Centroafricana fue ocupada por Francia, que durante casi un siglo estuvo extrayendo caucho, marfil, diamantes y explotando enormes plantaciones de café y algodón. En todo ese periodo los pueblos centroafricanos fueron obligados a realizar trabajos forzados en las minas y en las plantaciones, mientras que cualquier intento de revuelta era aplastado con una fuerte represión que generalmente acaba en matanzas.
En 1960 el país obtuvo la independencia pero poco cambió para la población. Francia, al igual que el resto de países colonizadores se negaban a perder el control sobre los recursos naturales y comenzaron a financiar golpes de estado para llevar al poder a dictadores fieles a los intereses franceses. Cada vez que un gobernante dejaba de atender las demandas francesas para mirar más por su pueblo, automáticamente sufría un accidente o surgía un golpe de estado que lo hacía desaparecer del mapa. Todavía hoy la presencia militar francesa está patente cuando uno pasea por las calles de la capital Bangui.
Fue también la época del endeudamiento africano. En un periodo de excesiva liquidez de los bancos europeos y americanos, como consecuencia de los petrodólares que llegaban de los países árabes, estos vieron en los países recién independizados una gran oportunidad de inversión y comenzaron a conceder préstamos indiscriminadamente con la excusa de promover su desarrollo. Pero en la mayoría de los casos el dinero se prestó deliberadamente a estos dictadores, quienes lejos de promover el desarrollo de sus pueblos, lo utilizaron para comprar ejércitos y aplastar cualquier tipo de insurgencia y también para su enriquecimiento personal, siempre con el conocimiento y consentimiento de sus acreedores.
Hoy, la deuda externa africana, a pesar de ser ilegítima por no haber sido adquirida por gobiernos democráticos y no haberse utilizado en beneficio de la población, es uno de los principales mecanismos de dominación del Norte sobre África y una de las principales losas que impiden su desarrollo. Los pueblos africanos siguen pagando cada año los intereses de esta deuda con sus recursos naturales, su trabajo y sus vidas. Un servicio a la deuda que en muchos países es superior a la inversión en sanidad o educación y que es cinco veces superior a la ayuda oficial al desarrollo que reciben de la comunidad internacional.
En las últimas décadas la explotación colonial de los estados ha dado paso a la explotación comercial de las multinacionales que, bajo la bandera del libre comercio, han ido extendiendo poco a poco sus tentáculos sobre estos países, y continúan extrayendo recursos naturales y energéticos para el Norte.
Estas empresas, respaldadas por los gobiernos del Norte, no sólo se apropian de los recursos africanos, sino que explotan su mano de obra y también utilizan estos países como vertederos de los residuos industriales que se generan en el Norte, violando en muchas ocasiones los derechos humanos, laborales y ambientales de sus pueblos, y generando una deuda ecológica con los ellos mucho mayor que su propia deuda externa.
El poder de estas transnacionales es tal, que en muchos casos su capital es mayor que el de los países en los que operan, por lo que difícilmente pueden oponerse a sus intereses. Actualmente, las minas de oro, diamantes, uranio y cobalto de la República Centroafricana están controladas por empresas francesas y estadounidenses.
Un caso paradigmático es el de las minas de uranio en Bakouma. Estas minas están explotadas por la empresa sudafricana Uramin que es una filial de la empresa francesa Areva y que tiene la concesión de la explotación de las minas por medio de un acuerdo en el que, sin ningún rubor, la empresa se queda con el 90 por ciento de los beneficios de la explotación, al tiempo que provocará graves daños ambientales en la selva por tratarse de una mina a cielo abierto.
Tomado: LibreRed

Paros laborales sacuden sector público de Chile

Los paros de labores en el sector público de Chile continúan vigentes en reclamo de un reajuste salarial en 2014, exigido por los empleados fiscales y los funcionarios de la salud a nivel municipal.

Este miércoles, la paralización de labores decretada por la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (Anef) entró en su tercer día, mientras la implementada por la Confederación de Funcionarios de la Salud Municipal (Confusam) inició su segunda jornada.

Ambos gremios dieron su apoyo a los trabajadores del Ministerio Público, quienes también implementaron una paralización indefinida en defensa de sus demandas, entre las cuales se encuentra que el aumento de rango de los empleados cada siete años no sea exclusivo de los fiscales, sino para todos los funcionarios del organismo.

Al hacer un balance de las jornadas de paro, el presidente de la Anef, Raúl de la Puente, precisó que la movilización abarcó a más del 75 por ciento de los afiliados, en tanto Esteban Maturana, líder de la Confusam, aseguró que el congelamiento de las labores en la salud llegó al 90 por ciento del gremio.

"Independiente que los ritmos de las organizaciones son distintos, lo más importante es estar en la calle. Es bueno que así sea, en las próximas jornadas esperamos estar todos en la calle, es lo que nos permitirá avanzar si el Gobierno sigue en su tozudez, están dadas todas las condiciones para seguir en calle", consideró Maturana.

Por su parte, De la Puente precisó que al paro se sumaron incluso asalariados que no pertenecen ni a la Anef ni a la Confusam, como los casos de empleados de algunas superintendencias y de servicios hospitalarios.

"Los funcionarios públicos están dispuestos a luchar, a negociar de pie, a que el Gobierno respete a los trabajadores, que no haga una cosa y diga otra. El ministro dice tener disposición al diálogo, pero llegamos a la última semana con el proyecto de reajuste, y sin embargo aún no tenemos reunión, no hay acuerdo y no tenemos ley", subrayó el líder de la Anef.

Los gremios reclamaban en un inicio un incremento salarial de un 8,8 por ciento, y luego lo redujeron a siete por ciento, sin embargo la propuesta del Gobierno es de un 4,4 por ciento.

Para este miércoles se espera que los trabajadores movilizados por la Confusam se concentren en la capitalina Plaza Los Héroes, ubicada en un sector de la emblemática Alemeda, no muy lejos del gubernamental Palacio de La Moneda y de varios ministerios.

Las huelgas previstas para hoy coinciden con el envío del proyecto de Ley de Presupuesto de 2014 al Senado, aprobado anoche por la Cámara de Diputados.

Tomado: Prensa Latina

martes, 26 de noviembre de 2013

“La embajada” dice quién ganó

En las últimas horas de ayer, el Tribunal Superior Electoral de Honduras consagraba como ganador al candidato del continuismo golpista, Juan Orlando Hernández. Desde el inicio, el proceso electoral estuvo lastrado por vicios irremediables que arrojaron un pesado manto de sospecha sobre su desenlace. La desembozada intervención de “la embajada” en los asuntos internos de Honduras tendría que haber sido una razón suficiente como para suspender las elecciones, rediseñar las instituciones políticas –entre ellas el propio TSE, controlado por quienes avalaron el golpe del 2009– y hacer una nueva convocatoria electoral para cuando se reuniesen condiciones mínimas requeridas para una elección, no sólo durante la campaña (ya de por sí un problema en Honduras, con su record de periodistas y militantes opositores asesinados) sino durante el recuento final de votos. Semanas antes de las elecciones, personeros gubernamentales habían declarado que el TSE ¡cotejaría sus cifras con las que aportase la embajada de Estados Unidos antes de dar a conocer los resultados definitivos! En resumen: el ganador sería proclamado por “la embajada” y el gobierno del continuismo golpista de Porfirio Lobo admitiría haber convertido a Honduras en un protectorado estadounidense.
Esta ignominiosa confesión dice mucho de la historia de ese sufrido país, ocupado por Washington y convertido en la década de los ochenta en una gigantesca retaguardia para servir de apoyo logístico a las agresiones perpetradas a la revolución sandinista por los “contras” nicaragüenses. Arquitecto de este proyecto contrarrevolucionario fue John Negroponte, una de las figuras más siniestras de las Américas y designado por Ronald Reagan embajador en Honduras, función en la cual contó con la colaboración de otro reconocido terrorista internacional, Otto Reich. Bajo su gestión, el ejército hondureño fue reorganizado de cabo a rabo, dotándolo de armamentos sofisticados, equipos y tecnología militar de última generación, y convirtiendo a la base militar Soto Cano, en Palmerola, en una de las más estratégicas de cuantas Estados Unidos posee en Centroamérica y el Caribe. Cuando el presidente Mel Zelaya (foto) trató de democratizar al sistema político y concretó su ingreso al ALBA, fue violentamente destituido mediante un “golpe institucional”, a los cuales se ha hecho tan adicto el régimen de Obama.
Uno de los analistas presentes en Honduras, Katu Arkonada, confirma la existencia de múltiples “irregularidades”, por no decir estafas a la voluntad popular. Hay por lo menos un 20 por ciento de las actas de las mesas receptoras de sufragios, en regiones en donde el partido Libre cuenta con gran respaldo popular, que fueron arbitrariamente sometidas a auditoría y no computadas; en comunidades apartadas se observó el “voto encadenado” y la compra de credenciales electorales; hay miles de mesas en donde los partidos minoritarios obtuvieron cero votos, es decir, que ni sus candidatos habrían votado por sí mismos. Sólo resta conjeturar cuántos votos de Xiomara Castro fueron sustraídos de las urnas. Libre ganó en las calles, pero no organizó una red de fiscales para garantizar la pureza del comicio. Confió en su amplia mayoría, certificada por todas las encuestas, y en la inverosímil “imparcialidad” del TSE y el gobierno ante una elección que el imperialismo y la oligarquía hondureña no podían perder, porque Washington jamás habría aceptado un resultado contrario a sus intereses en la zona.
El primer paso de la estrategia norteamericana para impedir un revés político fue la campaña de difamaciones en contra de Xiomara y su partido. El segundo, la organización fraudulenta de los comicios y el recuento de los votos. Tercero, si los dos anteriores no frustraban la victoria de Libre: impugnación del proceso electoral y manipulación del Congreso para impedir su asunción y, en caso de que pudiera hacerlo, provocar su destitución “legal” al igual que le ocurriera a su esposo. Hasta ahora, la derecha se las arregló apelando al fraude, dando a conocer cifras que no se corresponden con la realidad y que los medios hegemónicos dan por buenas. Libre tendrá que recuperar en las calles lo que le arrebataron en las urnas.
¿Cómo habría reaccionado la supuesta prensa libre e independiente del continente si los vicios, fraudes y crímenes perpetrados en Honduras hubieran tenido lugar en Bolivia, Ecuador o Venezuela? La gritería de los lenguaraces del imperialismo y sus aliados habría sido atronadora. En cambio, ahora en esos medios impera un silencio cómplice porque en Honduras todo vale. ¿Por qué? Porque así como Israel es la pieza clave para garantizar el equilibrio geopolítico de Medio Oriente, Honduras lo es para Centroamérica, al ser éste el país donde se concentra el grueso del poder de fuego estadounidense en la región. Y así como Washington no permanecería ni un minuto de brazos cruzados ante un eventual triunfo de una izquierda antiimperialista en Israel, se involucró descaradamente en el proceso político interno de Honduras para garantizar un resultado acorde con sus intereses estratégicos en la región. ¡Menos mal que hace unos días, en la OEA, John Kerry dio por superada la Doctrina Monroe!
*Atilio Boron  Director del PLED, Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini.
Tomado. Pagina/12