martes, 20 de agosto de 2013

Consideraciones sobre el Paro Nacional


Uno de los sectores que ha sido fuertemente golpeado con la firma de los TLC, es el agro, cultivos ancestrales como el maíz, cebada, trigo, sorgo han venido desapareciendo y sustituidos por los que el país importa a menor precio, dejando desprotegidos a los medianos y pequeños campesinos, lo que los tiene en la miseria, por ello paran. Al paro se le han unido diferentes sectores sociales como los transportistas, maestros, trabajadores de la salud. Todos ellos con un acumulado de incumplimientos por parte del gobierno.

Sin duda, el paro nacional refleja el colapso del modelo neoliberal, que desmantelo por completo la producción nacional, dejando la industria y la economía en manos de multinacionales. Con ello, no solo se ha dado el agotamiento de los recursos naturales, sino el empobrecimiento de sectores sociales claves en la producción del mercado interno. A ello se le agregan otras variables como la violencia generada en el campo, esto con el mismo propósito el despojo de tierras productivas, que vienen a ampliar las gigantescas extensiones de tierra a manos de compañías extranjeras o nacionales. Esta es la locomotora del progreso y no se va detener hasta que desaparezcan los recursos naturales.

El gobierno minimiza la capacidad del paro al afirmar que las protestas no han tenido “la magnitud que esperaba”. Esto con el ánimo de desconocer la crítica situación que enfrenta el país y darle un trato al paro de subversivo, o ilegal. Entendiendo, que la ultraderecha oportunista como siempre decidió apoyar a los manifestantes, olvidando ser los causantes de la pobreza, violencia y subdesarrollo. Desde cuando el nefasto Uribe está al lado de los pobres y en contra de las multinacionales.

Según el gobierno no va aceptar el cierre de vías ni bloqueos o desordenes, solo de esta forma se sentara a dialogar, sabemos que la convocatoria a un paro se da después de agotar varias instancias, las cuales el gobierno incumplió o le resto importancia, esto para dar la idea de que son unos cuantos revoltosos que no entienden de la prosperidad democrática y menos de desarrollo. Por ello, desplegó toda la fuerza pública los encargados de resolver los problemas sociales. O sino, como se explica que sea el ministro de defensa quien salga ante los medios a dar partes sobre el paro y no los ministros (agricultura, educación, salud, transporte)   a quienes les competen los problemas sociales. Peor aún, que sean los comandantes del ejército quienes informan sobre las manifestaciones, cuando en realidad se espera es soluciones sociales y no soluciones militares.


Aquí surgen varias preguntas ¿será que los comandantes del ejército están en capacidad de resolver los problemas del agro? ¿Resolver el problema de la educación pública, salud? O acabar con el desempleo. Esto porque son la única entidad del Estado que se hace presente en cualquier manifestación pública y participan de forma activa sin resolver los conflictos sino agudizándolos.