miércoles, 21 de agosto de 2013

David Cameron ordenó destruir datos filtrados por Edward Snowden

El primer ministro británico, David Cameron, ordenó el funcionario del gabinete Jeremy Heywood ponerse en contacto con el diario The Guardian para pedirle destruir las informaciones filtradas por el exanalista estadounidense Edward Snowden, confirmaron hoy fuentes oficiales.

El portavoz gubernamental Nick Clegg confirmó que Heywood se reunió con directivos de la publicación por orden del gobernante, con el objetivo de solicitar la destrucción de documentos secretos de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) norteamericana acerca de un programa de espionaje de Washington.

De acuerdo con Clegg, si esas informaciones caían en las manos equivocadas podrían significar una amenaza para la seguridad del Reino Unido.

La víspera, el editor de aquel diario británico, Alan Rusbridger, reveló en un artículo que debió asistir a varias reuniones con altos funcionarios gubernamentales en las cuales le pidieron entregar o destruir todos los datos filtrados por Snowden, quien se encuentra asilado en Rusia.

El exanalista de la seguridad norteamericana publicó documentos secretos sobre el espionaje de Estados Unidos a millones de personas mediante las comunicaciones telefónicas y de Internet, actividad en la cual colabora con sus pares de otros países, como la inteligencia del Reino Unido.

Rusbridger señaló que The Guardian no accedió a la solicitud y siguió divulgando sobre el asunto, por lo cual agentes del Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno (GCHQ) se encargaron de destruir los discos duros de la computadora donde almacenaban los archivos secretos.

Pese a esos acontecimientos, el editor aseguró que continuarán pacientemente reportando las informaciones facilitadas por Snowden, solo que ya no lo harán desde Londres.

Asimismo, Rusbridger llamó la atención acerca del peligro para la profesión periodística derivado del gran aparato de vigilancia articulado por el Estado británico.

"No estamos en ese punto, pero puede no pasar mucho tiempo antes de que sea imposible para los periodistas tener fuentes confidenciales. La información, de hecho, la vida humana en 2013, deja ya demasiada huella digital", señaló.

Tomado: Prensa Latina